martes, 27 de diciembre de 2011

Más pujos y perinés

Ante todo, Feliz Navidad a todos. He estado un poco missing, y siento haber dejado el tema a medias la semana pasada; pero es que Papá Noel este año ha sido muy demandante.... Bueno, un poco al hilo de la entrada voy a hacer una pequeña explicación de los puntos que he mencioné anteriormente, sobre la prevención del suelo pélvico durante el trabajo de parto.
Disminuir las presentaciones distócicas: son aquellas que van a presentar un mayor diámetro del cilindro fetal, y como consecuencia dificultan la progresión del parto. Lo ideal sería que la matrona lo diagnosticara antes del inicio del parto, durante las revisiones y con las maniobras de leopold. Si el diagnostico se hace en el momento del parto; con la posición de posterior se podría probar a colocar a la mujer en Sims modificada, durante treinta minutos aproximadamente.Si el bebé no rota, o no vemos ninguna modificación; entonces desistiremos. La solución será la de encontrar aquella postura en la que la pelvis materna tenga un mayor diámetro, con la finalidad de que facilitar el parto. Las posiciones de elección van a ser la cuadrupedia, que suelen ser buscadas por la mujer de manera espontánea ( ya que son antiálgicas), la posición de cuclillas con una inclinación anterior del tronco, con la columna bien estirada (autoelongación), y el decúbito lateral. Estas posturas permiten una salida del bebé menos traumática para el periné.
 Disminuir la duración del parto: de nuevo nos metemos con la física pura y dura del parto. Lo ideal sería pegar el útero al raquis para respetar el eje umbílico-coccígeo, no bloquear el sacro para permitir la nutación. Todo esto favorecido por una respiración abdominal libre. Podemos aumentar el diámetro del estrecho medio de la pelvis, con una anteversión pelvica o rotación interna de los fémures para favorecer el paso rápido de la cabaeza del bebé a través de las espinas ciáticas. Existen estudios mediante RNM que demuestran que es posible aumentar un 20% el diamétro biespinal con estos cambios en la estática materna. La retropulsión del coxis debe ser facilitada por posturas que liberen el sacro. Resumiendo las posiciones a evitar serían: smisentada con la espalda apoyada, “cheposa”, decúbito supino y litotomía.
Realizar un pujo no prolapsante y relajar el periné: fisiológicamente el reflejo expulsivo depende de un estiramiento rápido del transverso superficial del periné, que se produce cuando la cabeza del bebé atraviesa las espinas ciaticas y se separan los isquiones. El apoyo suparapúbico del diametro biparietal de la cabeza del bebé, va correspondido por el encajamiento de los hombros en el estrecho superior. Si ocurre de una forma rápida, permite que el bebé sea expulsado en bloque. Gracias a la acción del transverso abdominal (musculo espirador), las visceras abdominales son expulsadas hacia arriba, y esto permite la ralajación del periné por la descarga que provoca. En este modelo de PUJO EN ESPIRACIÓN, ninguna fuerza se dirige hacia abajo, excepto el fondo del útero ya que las fibras contractiles que se encuentran en el fondo uterino empujan el contenido hacia el cuello y la vagina. Para poder realizarlo hace falta un estiramiento del raquis, elevar el diafragma y una nutación sacra muy directa. Esto es incompatible con la posición de litotomía, ya que bloquea el sacro, el coxis, las sacroiliacas y mantiene rotación externa de los femures. La resistencia del periné es máxima en el plano profundo, las espinas están aproximadas al máximo (menos espacio para el paso del bebé), y el eje de empuje no corresponde a la posición oblicua del utero. Con lo que el reflejo expulsivo es deficiente, el descenso se bloquea, con las consecuencias vasculares y nerviosas del estancamiento.
Posiciones  fisiológicas para el expulsivo: En la posición lateral modificada, Sims, el feto permanece muy protegido por la flexión de la nuca, los brazos plegados por delante; se dirige por el eje más grande, el empuje uterino es directo y optimo, el sacro está libre para realizar la nutación, el paso a través de las espinas ciáticas está facilitado y el periné permanece relajado. Lo mismo pasa en posición de cuadrupedia, siempre que se realice una flexión de la nuca, barbilla al pecho que relaja el periné. Esta postura está indicada y adoptada de forma espontanea en posición posterior que no hayan rotado. Estas posturas son incompatibles con las maniobras que, en caso necesario, deben de realizar los ginecólogos. Sin embargo, la postura de litotomía se puede adaptar con la finalidad de proteger el periné gracias a la rotación externa de los femueres, a la posición declive de la pelvis y al pujo en espiración. Debemos recalcar que estas posturas son compatibles con la monitorización hospitalaria del bebé, con la epidural e incluso con instrumentales.
 Me comentaron en un foro que no era importante conocer tanto dato sobre el pujo, las posturas ya que si respetamos la fisiología toda va fluido. Yo estoy totalmente de acuerdo con la crítica que me hicieron. Sin embargo para mí ha sido fundamental tener estas nociones para poder ayudar a aquellas mujeres que en paritorio necesitaban un instrumental, o la intervención del gine. He podido hablar con ellos para corregir la postura de la mujer, y hacerles entender que anatómicamente se puede facilitar la salida del bebé, a la vez que protegemos el periné de la mujer para un futuro.
 Espero que no tardar tanto en la próxima entrada. Un saludo, Sara.

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