viernes, 23 de diciembre de 2011

Sobre posturas de parto, pujos y periné

Buenas tardes, he estado repasando unos conceptos que  de siempre me ha costado mucho entender, ya que creo que son física pura (que siempre se me ha dado fatal en mi época de estudiante) aplicada a los movimientos de la pélvis, de la posición que la mujer adopte y la del bebé. Existe un libro buenísimo "Parir en movimiento" de Nuria Vives y B. Calais- Germain, pero lo que me ha abierto los ojos y  me ha ayudado a comprender fue un curso que tuve el honor de hacer con Bernardette de Gasquet, ella nos abrió los ojos a los asistentes y lo hizo todo tan facil.... 
Este escrito va sobre posturas de parto, pujos y periné.



Muchas veces se responsabiliza de los prolapsos a los esfuerzos que realiza la mujer en el expulsivo. Los prolapsos son la causa (entre otros) de las incontinencias urinarias, de gases y/o de heces.
La prevención que se realiza es la disminución del esfuerzo en el parto mediante episiotomías sistemáticas (con el fin de disminuir la resistencia) o cesareas; y a posteriori un reforzamiento perineal estandarizado.
Sin embargo, una verdadera prevención debería tener en cuenta muchos más parámetros, sin limitarnos al expulsivo. Debería integrar el análisis de los factores de riesgo constitucionales: laxitud, retracciones de músculos poco elásticos, hemorroides, sacro muy curvo, coxis en “anzuelo”...; y los adquiridos: trabajo en bipedestación durante tiempos prolongados, con pesos, abusos sexuales...
Es ahora que se empieza a dar importancia a una buena educación perineal, que tenga en cuenta ta prevención del estreñimiento, aprendizaje de la defecación no prolapsante, gestión de esfuerzos cotidianos y la práctica de deportes y ejercicios abdominales hipopresivos; pero creo que no está sistematizada; y mucho menos se tiene en cuenta a lo largo de la vida de la mujer.
Es una pena que sólo seamos conscientes de nuestro periné, y de cuidarlo, cuando ya hemos parido.
Si nos centramos en el parto, la prevención debería realizar en diferentes momentos:
  • intentar disminuir las presentaciones distócicas (sobretodo las posteriores)
  • limitar la duración del parto, sobretodo la fase de descenso, para evitar el estiramiento y la isquemia del nervio pudendo, los edemas y la sobrecarga del periné posterior.
  • Realizar pujo no prolapsante, asegurado idealmente por la presencia del reflejo expulsivo.
  • Relajar el periné y no estirarlo, lo que significa descargarlo y no empujar hacia abajo.
Todas estos puntos dependen de las posiciones en los diferentes estadíos del parto y de una biomecánica materno-fetal propia a cada parto. Lo que tenemos que tener claro es que la misma postura no convendrá a todas las mujeres ni a todos los bebés. Tenemos que alejarnos de recetas o protocolos que puedan ser aplicados a todo el mundo, tenemos que guiarnos por la observación del gesto maternal y la facilitación en la optimización del movimiento. Debemos entender las correspondencias entre diafragma, abdominales, periné, situación de la pelvis (nutación o contranutación sacra), tener conocimiento sobre los ejes de los pujos, sobre resistencias y dirección de las fuerzas. Y siempre, siempre, siempre utilizar el sentido común.

Mañana voy a explicar cada punto para que lo entendamos mejor, espero. Ahora voy a jugar con mis cachorritos, que ya están de vacaciones navideñas....

1 comentario:

  1. realmente me da una envidia impresionante cuando leo sobre embarazos, partos y bebés. es muy triste no poder vivir eso a pesar de ser tan natural en las mujeres....o en casi todas y ser parte de esa excepción.

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