miércoles, 1 de febrero de 2012

Cuando los niños duermen mal

Mis hijos nunca han dormido bien, y decir eso es maquillarlo verdaderamente. Las noches desde que somos padres han sido una tortura, y de eso empezó hace cinco años y pico.
La verdad es que de recién nacidos engañaron, aunque el espejismo duró escasamente una semana; tras la cual empezó la vida nocturna; no como la conocía de soltera...
En mis noches de insomnio me enganché al canal del “huevo frito” como le llamaba mi marido, al teletienda, intenté leer, formarme, sacar provecho de esas horas... Pero era en vano, no dormía por la noche y por el día siempre me ha costado dormir, con lo que parecía un zombi.
Con el primero excusas todo: si serán cólicos del lactante (con lo que masajitos, estimulación rectal para expulsión de gases, paseos interminables con el niño en brazos, pasillo arriba, pasillo abajo..), que si no habrá regulado su ciclo de sueño (lo cual es verdad), con Diego imposible colecho. Y tienes infinita paciencia, lees en internet, te compras todos los libros sobre la comprensión del sueño en el lactante y como regularlo. Intentas aplicar algunas pautas... Y mientras, tu vida diaria se ve totalmente afectada, ya no hablo de las ojeras, o de “hija, que cara culo tienes...”; hablo que no das pie con bola, no te logras concentrar, estás inaguantable, todo te saca de quicio..
En fin, luego llega Violeta. Y más de lo mismo, bueno peor. Porque la genética la ha dotado de un bozarrón de alucinar, no parece posible que tantos decibelios puedan salir de las cuerdas bocales de un bebé tan adorable...
Resumiendo, hemos probado de todo: homeopatía, tilas, pasiflora, masajes relajantes, clases de natación para bebés (la finalidad última, no nos engañemos, era agotar al niñ@), pero nada... Cada hora y media, un despertar. 
Luego con la edad, las pesadillas, los terrores nocturnos. Con lo que la pediatria me recomendó, por el bien de la salud mental familiar nos recomendó con un año de la cría, variargil, además matabamos dos pajaros de un tiro, ya que los dos con dermatitis atópica se  pasaban las noches rascandose, hasta sangrar.
La verdad es que con una dosis muy baja, logramos pasar de 5-7 despertares por noche a uno o dos. Perfectamente tolerable. Con  lo que pasabamos ciclos con y sin medicación.
A pesar de todo, soy consciente de que son malos dormidores: creo que en estos años habrán dormido del tirón 5 o 6 noches. No más.
Como desde septiembre estoy de excedencia, decidí sacrificarme por mis hijos; bueno por Violeta en concreto. Enseñarle buenas pautas, como ya tiene 3 años razonar con ella. Y 
sin la medicación hemos vuelto a los 4-6 despertares por noche, con los alaridos en la oscuridad, y añadimos meadas noche sí, noche no. Pero bueno, como ahora no trabajo, creía que me lo podía permitir. Pero aparte de no ser así, le estaba pasando factura a ella. La profe nos dijo en la reunión que estaba siempre cansada, que no seguía el ritmo de la clase, y en casa un malhumor, un llanto continuo de no aguantarse ni ella.
Con lo cual consulté, y me decanté por una no-medicación; la melatonina, que se considera producto alimenticio. Yo conocía sus usos en niños con autismo, pero desconocía que hubiera estudios con niños sin alteraciones. Parece ser segura, atóxica y avalada por profesionales con entidad.
 Ahora dormimos mejor, y somos todos mejores personas.
Un saludo, Sara.

2 comentarios:

  1. No conocía la melatonina. A partir de que edad se puede tomar?

    Yo tuve unas andanzas similares a las tuyas pero sin llegar a medicar, con mi primer hijo. Los terrores nocturnos eran constantes y al final con flores de bach lo solucionamos (ya con 3 años y medio).

    Ahora el peque, 17 meses, se despierta constantemente y reclama teta. Haacemos colecho pero todo y con eso hemos llegado a un punto que yo ya no soy persona y mi marido también lo sufre aunque no tan directamente.

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  2. Pues los pediatras, avalados por varios estudios, determinan que se trata de un compuesto seguro; ya que es atóxica para el ser humano. Se puede dar con tranquilidad en lactantes, en el enlace que he puesto podrás ver los estudios y te quedas tranquila.
    En España el único preparado de melatonina para niños es el Melamil, son gotas y las venden en farmacias sin receta ya que no se considera medicamento. Mi hija Violeta dice que le saben a nubes de caramelo, con lo que el sabor no debe ser desagradable. empieza con la mínima dosis, que son 4 gotas y ves que tal. Un saludo, Sara.

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