jueves, 9 de febrero de 2012

¿El suelo pélvico?

El suelo pélvico es un grupo de músculos y tendones que cierran la cavidad del abdomen por su parte inferior y que sujetan y mantienen en su posición natural a la vejiga de la orina, el útero, la vagina y el recto en contra de la gravedad.
Normalmente estos músculos no se ejercitan de forma voluntaria, por ello muchas mujeres y hombres no son conscientes de su localización anatómica.
Las disfunciones o debilidades de la musculatura del suelo pélvico ocasionan una mala posición de los órganos que sostiene, y esto puede derivar en problemas de incontinencia urinaria, prolapsos vaginales, disfunciones intestinales o disfunciones sexuales como el vaginismo, la dispareunia (dolor durante la penetración vaginal), la disminución en la intensidad de los orgasmos o la ausencia completa de los mismos.
La incidencia de los problemas de debilidad del suelo pélvico afectan a un gran número de mujeres. Se piensa que alrededor de un tercio de las mujeres sufren algún tipo de disfunción.
El ejercicio de la musculatura del suelo pélvico no surge de forma espontánea por lo que si no se ejercita voluntariamente mediante ejercicios específicos poco a poco puede ir debilitandose. Además existen varias causas y factores de riesgo que inciden o agravan su deterioro: la edad, el número de partos, el estreñimiento crónico, la obesidad, algunas prácticas deportivas o enfermedades respiratorias crónicas 
Si nos centramos en el embarazo y postparto el fortalecimiento de los abdominales y del suelo pélvico te ayudará a :
- Eliminar o evitar la incontinencia agravada por el peso del bebé sobre tu vejiga durante el embarazo.
- Facilitar el parto al producirse menos desgarros (y posiblemente evitar una episiotomía) con menor dolor tras el parto.
- Incrementar la circulación sanguínea en la zona rectal, ayudándote a curar más rápidamente un desgarro o episiotomía y reducir la posibilidad de hemorroides.
- Evitar el prolapso (salida de sitio) del útero, vejiga y otros órganos de la zona, después de tener al bebé.
- Volver a tus actividades normales después del parto sin temor a la incontinencia cuando rías, tosas, estornudes o saltes.
- Incrementar el placer sexual. Los ejercicios de Kegel son esenciales para tonificar los músculos vaginales y volver a una vida sexual normal tras el parto.
La incontinencia tras el parto afecta alrededor del 30% de las mujeres, y las hemorroides a un 50% de las embarazadas. Ambos problemas pueden evitarse haciendo ejercicios de Kegel cada día.
¿Como tonificar el suelo pélvico?
No es extraño que dada la gran incidencia en la población especialmente femenina existan unidades médicas especializadas en el tratamiento del suelo pélvico, y congresos dedicados en exclusiva a este tema. Y cada vez hay un mayor número de estudios centrados en la asistencia y especialmente en la prevención de estos problemas.
Lo primero será reconocer cuales son los músculos que debo ejercitar, para ello existen dos técnicas sencillas. La primera es deteniendo la micción a intervalos. Si puedes hacerlo, incluso aunque sea parcialmente, habrás localizado los músculos que deberás ejercitar para los ejercicios de Kegel. Siéntate con las piernas confortablemente abiertas, intenta detener la orina y vuélvela a dejar fluir sin mover las piernas. Si puedes hacerlo sin esfuerzo, es que tienes músculos pélvicos fuertes. Haz esta prueba únicamente para reconocer los músculos; no la realices habitualmente como un ejercicio más ya que podría causarte una infección de orina, y a la larga se ha visto que cortar el chorro miccional de manera habitual puede conllevar a incontinencias por rebosamiento (justo lo contrario que queremos evitar).
Otra forma de identificación consiste en insertar un dedo limpio  o el pene de tu pareja en la vagina e intentar apretarlos. Si notais algún movimiento muscular es que has dado con él. Intenta repetirlo tantas veces al día como puedas, empezando por unas 50 hasta alcanzar las 300 al día. A medida que tu musculatura esté más tonificada, podrás notar que aprietas más.
Otra manera de ejercitar la zona es con el uso de bolas chinas, su uso se remonta a la China Imperial: existe una leyenda que dice que fueron  creadas debido al irrefrenable deseo sexual de un importante emperador. Los consejeros del emperador diseñaron unas bolas de marfil que introducidas en la vagina preparaban a las concubinas para tener relaciones con el emperador sin que éste tuviese que entreternerse en los preliminares sexuales.
También se atribuye su uso a las Geishas, que podrían haberlas utlizardo para fortalecer su musculatura pélvica, y como juego erótico. De ahí que también se conozcan como bolas de geisha.
 Lejos de estas anecdotas, las bolas chinas se usan como entrenamiento del suelo pélvico. Éstas suelen ser 2 bolas unidas mediante un cordel que la mujer introduce en la vagina y que, normalmente, tienen en su interior otras bolas más pequeñas, creando un vacío en el interior. Mediante el movimiento las bolas interiores golpean con las exteriores y realizan una especie de efecto vibratorio. Suelen ser bastante cómodas, pero la musculatura pélvica al igual que cualquier otra estructura muscular necesita un entrenamiento paulatino. No te puedes plantear correr una maratón sin antes haber entrenado una buena temporada. Con las bolas chinas debes seguir pautas similares, comenzar con unos pocos minutos al día, e ir incrementando el tiempo poco a poco.

 Yo recomendaría comenzar a usarlas en casa, realizando los ejercicios de Kegel hasta ser capaces de sujetarlas, y a partir de entonces se pueden llevar puestas en cualquier sitio.
En uno de los estudios científicos que se han hecho con bolas chinas y que tuvo  resultados muy positivos la pauta que se utilizó fue la siguiente: Durante la primera semana las llevaron puestas 15 minutos, las siguientes semanas 30 minutos. Las bolas las llevaban mientras realizaban cualquier tipo de tarea doméstica, y no las utilizaron durante la menstruación. En menos de 3 meses los resultados en la reducción de la incontinencia urinaria fueron espectaculares. Las pérdidas de orina se redujeron a la quinta parte.
Como propuesta , os invito a acudir al Taller de Suelo Pélvico y reeducación perineal, que se va a hacer en Madrid los días 20 y 22 de marzo de 17-19 horas. Si estáis interesadas,me podéis mandar un mail, y os informo del lugar y precios. Mi dirección es saramatrona@gmail.com
Un saludo, Sara.

2 comentarios:

  1. Son muchas las mujeres que sufren problemas en el suelo pelvico, sobre todo de generaciones anteriores, cuando los problemas de la mujer no eran considerados como tales. Menos mal que hay profesionales que se preocupan por nosotras e intentan proporcionarnos una mejor calidad de vida

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  2. Pues sí que es un gran problema para mujeres que hoy en día están en torno a los 50, ya que en aquella época todo el aparato genital femenino era secundario... Pero me parece bastante vergonzoso los anuncios de compresas para pérdidas de orina, se venden como si fuera NORMAL tener incontinencia en la menopausia. Como si fuera lo que toca en esta época de la mujer. La reeducación del suelo pélvico se puede empezar con estas edades también.

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