jueves, 29 de marzo de 2012

¿Estoy de parto?

Después de varios meses de embarazo, lo que toda mujer se pregunta es ¿Sabré cuando estoy de parto? Y da igual si se es primeriza, o ya se tiene experiencia, porque cada embarazo es diferente; y las inseguridades, el miedo escénico nos invade a casi todas.
Por muchos libros de embarazo y parto leídos, por muchas sesiones de educación maternal (antes llamadas preparación al parto), por muchas historietas de partos que nos hayan contado... La duda está ahí.
Lo que desconcierta es el preparto, incluso a los profesionales que estamos a diario en este “mundillo”. Un preparto, puede iniciarse. Durar horas, con contracciones quizá dolorosas, en algún momento con cierta ritmicidad; y luego puede pararse. Y pasan días en los que hay aparente calma, para volver a iniciar de nuevo. Es lo que hemos oído decir a nuestras abuelas o alguna conocida: “El parto duró una semana!!!”. Y claro, eso (perdón por la expresión) acojona, y mucho. El preparto tiene su función (aunque no todas la mujeres lo tienen) y no es otra que una serie de fenómenos bioquímicos que condicionan cambios morfológicos del cérvix uterino secundarios a cambios en el patrón de las contracciones uterinas. Por lo general hasta que se alcanzan 2 o 3 centímetros.
Todavía no se sabe exactamente que es lo que desencadena el parto (haré otra entrada con las teorías), pero lo que es seguro que una vez que empieza no se puede parar. Lo que sí se puede es interferir en él, ya hablé de como el estrés, el miedo libera adrenalina que es antagonista de la oxitocina, y entonces todo se frena. Pero si volvemos a dejar las condiciones propicias que no son más que intimidad, calma, oscuridad, todo se vuelve a poner en marcha.
Una mujer está en fase de parto activo cuando tiene contracciones relativamente dolorosas (hay mujeres que no sienten dolor), rítmicas, unas tres o cuatro cada diez minutos; que no ceden con el reposo. Y el cuello uterino está borrado en su mayor parte en primíparas y con dilatación de 4 cm. Y no hay más. Como toda regla, hay excepciones. Mujeres que dilatan muy bien con contracciones irregulares, o que tienen una cadencia muy espaciada... 
Pero lo que yo pediría es que valoremos bien cuando ingresar a una embarazada en el hospital, somos los profesionales los que muchas veces no hacemos un diagnóstico correcto; y al ingresar a una mujer de preparto podemos caer en la tentación de intervenir más de lo necesario, para darle un “empujoncito, ya que parece que se ha frenado el parto”, cuando ni siquiera le hemos dado la oportunidad de empezar. Y es ahí, cuando no dejamos a la naturaleza seguir su curso, cuando se corre el riesgo de distociar. 
Un saludo, Sara.
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martes, 27 de marzo de 2012

Los mitos de Maitena


Después de lo densa que estuvo ayer la entrada, os dejo un poco de humor. La verdad es que Maitena me encanta, la visión  de la maternidad sin miramientos.
Pero en el fondo, aunque nos pasen estas situaciones, tener hijos compensa. Por lo menos a mí.
Un saludo, Sara.
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lunes, 26 de marzo de 2012

¿Cómo maman los bebés?


Últimamente ha llegado a mis manos un estudio interesante sobre la forma en la que los bebés maman. La verdad es que me quedé muy sorprendida por las conclusiones a las que se llegaba;pero cuando, tan excitada por los nuevos conocimientos, se los conté a Jorge me dijo “menudo coñazo y comedura de coco, si lo bebés maman y ya está”.
Tengo que reconocer que la entrada de hoy va a ser un poco densa, pero me parece muy revelador, sobretodo para las que nos dedicamos a asesorar en la lactancia; y muy estimulante el hecho de que se siga investigando, se descubran cosas nuevas: que muchas veces tiran por tierra lo que hasta ahora defendíamos.
Bien, podemos decir que las conclusiones de las que hablo son las siguientes:
                          El vacío tiene juega un papel importante en la extracción de la leche. 

Cuando la lengua está arriba, el vacío es mínimo: vacío basal. Cuando la mandíbula desciende, la lengua y el velo del paladar se mueven hacia abajo y el vacío empieza a aumentar. Los conductos también comienzan a expandirse. Cuando la lengua está en su punto más bajo, el vacío es máximo y la leche fluye de los conductos expandidos: vacío máximo.
 Es importante comprobar el vacío que genera un bebé que no está ganando peso. Debería evaluarse en primer lugar el sellado de los labios del bebé y en segundo lugar la fuerza de succión. Un vacío escaso podría ser indicativo de un bajo tono muscular, un paladar incompleto (incluso un espacio pequeño) o un pezón pequeño o plano. De nuevo, las tomas y extracciones frecuentes a menudo garantizan un aumento del volumen de leche y con una mayor nutrición y crecimiento el bebé gana fuerza y el problema se resuelve. Sin embargo, es importante en estos casos que la elección de métodos de alimentación alternativos se ajuste a la fuerza del bebé y a su capacidad para generar el vacío.

                         La lengua no sigue un movimiento marcadamente peristáltico. 
    La lengua se mueve con un movimiento bastante recto hacia arriba y hacia abajo y la leche no se «saca» de los conductos.
     La ausencia de acción peristáltica confirma nuestros conocimientos de que la distorsión del pezón podría ser indicativo de un problema de colocación. Puesto que la lengua no gira el pezón, debe permanecer en una forma similar a la que tenía al comienzo de la toma. Los profesionales consideran el pezón comprimido o distorsionado después de la toma como causa del dolor en el pezón y como indicativo de un problema de colocación. Debe evaluarse el paladar y la lengua para excluir anomalías como un paladar alto o arqueado o anquiloglosia(frenillo lingual). Si no se pueden resolver los casos de distorsión del pezón y/o dolor concomitante, se debe considerar el vacío intrabucal elevado como se comentó previamente.
                           No se producen hendiduras considerables en el pezón.

    El pezón no gira ni se pellizca y sigue el movimiento hacia arriba y hacia abajo de la lengua.

                     La punta del pezón no alcanza la unión de la bóveda y el velo del paladar.

    El pezón se encuentra aproximadamente a 1,3-6,9 mm de la unión bóveda y velo del paladar.antes se pensaba que era importante que se introdujera en la boca del bebé tanto pezón como fuera posible. Colocando el pezón en la unión de la bóveda y el velo del paladar y con los senos galactóforos en la boca, permitiendo así la acción de vaciado que una vez se creyó necesario para una lactancia satisfactoria. Sin embargo, la creación de vacío es fundamental para el proceso de extracción de la leche. La creación del vacío se produce anteriormente en la boca del bebé desde el sellado con el pecho. Posteriormente, el movimiento hacia abajo de la lengua y el velo del paladar crean un vacío que corresponde con la extracción de la leche. Esta acción también crea un espacio o cavidad para que la leche fluya dentro. Por consiguiente, si el pezón estuviera en la unión de la bóveda y el velo del paladar, este espacio sería limitado. En la práctica es necesario para el bebé colocar el pezón aproximadamente a 6 mm de la unión de la bóveda y el velo del paladar, de modo que se cree un espacio suficiente para permitir que la leche fluya en la boca. Sorprendentemente, aunque los pezones, los pechos y las bocas de los bebés pueden ser de todas las formas y tamaños, todos los bebés colocan el pezón aproximadamente en el mismo sitio. Esto explica la gran variación en el enganche del bebé observada en lactancias satisfactorias. De esta forma, en algunos casos puede no parecer correcto desde fuera, pero si es cómodo y se produce la ingesta adecuada de la leche, el enganche observado puede ser el óptimo para esta pareja. Algunos bebés se «alejan» del pecho, especialmente durante la eyección de la leche. Existen sensores del reflejo faríngeo en el velo del paladar y, si la punta del pezón se coloca demasiado cerca de la unión de la bóveda y el velo del paladar, estos sensores se pueden estimular. En el caso de madres con pezones grandes, sus bebés no necesitan introducir en sus bocas demasiado tejido mamario, lo que les permite espacio para recoger leche en la cavidad bucal y evitar el reflejo faríngeo. Esto podría también explicar los bebés que se retiran rápidamente en los primeros minutos, con la eyección de la leche. Debe animarse a las madres con estos bebés a que dejen a su hijo mamar, siempre que no sea doloroso. Este estilo de lactancia puede presentar una colocación superficial.
    Espero que no haya sido demasiado pesado, pero creo que es importante conocer estos pequeños detalles de la succión de un bebé.
    Un saludo, Sara. 
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    lunes, 19 de marzo de 2012

    Baby Blues


    En el postparto, uno de los síntomas de los que más se habla y preocupa es la tristeza postparto o baby blues que afecta a un 80% -85% de las madres durante los días  que siguen al parto, probablemente debido a los cambios hormonales que están sufriendo en este momento crucial de sus vidas, aunque también al cansancio, los nervios y la falta de sueño que acarrea la nueva situación.
    Se sabe que después del parto hay un aumento de estrógenos y de progesterona que influyen en el estado emocional de la mujer (este efecto se observa en los días previos a la menstruación).
    La recién estrenada mamá puede tener bruscos cambios de humor en los que siente tristeza y ansiedad; sensación de vacío; dificultades para dormir o sueño excesivo.
    Llanto o sollozo fácil; irritabilidad, sentimiento de culpa por no estar feliz, como espera su entorno familiar; necesidad de ayuda, que generalmente no es capaz de pedir; pensamientos pesimistas; alteraciones del apetito, ya sea con un exceso de ingesta de los alimentos o pérdida de las ganas de comer:
    Fatiga y falta de energía, si bien la madre estará más cansada por la falta de un sueño reparador todas las noches; dificultad para concentrarse;ansiedad; imsomnio; y también puede sufrir dolores de cabeza, trastornos digestivos o dolores crónicos.
    Pero el aspecto biológico expresa una parte del problema, ya la madre también se ve sometida a una situación de estrés psicológico ante el cambio de vida que produce el cuidado de su hijo ya que su sueño se altera, el amamantamiento le produce un desgaste fisiológico a su organismo y estos cambios puede crearle ansiedad.
    Si no ha sido advertida, una madre puede sorprenderse de no sentirse tan feliz como esperaba con la llegada de su hijo y llegar incluso a pensar que no es una buena madre; pero un poco de reposo y apoyo suele bastar para superar sin problemas ese período, especialmente si se tiene en cuenta que es algo normal y transitorio.
    Los síntomas de la tristeza postparto no son severos, y no es necesario ningún tipo de tratamiento médico.
    Pero lo que puede hacer la mamá para sentirse mejor durante esta etapa de tristeza puerperal es dormir cuando el bebe duerma, tratando de no preocuparse de las tareas de la casa o de los compromisos sociales; pedir ayuda de la pareja y compartir con ella lo que siente, pensando que la convivencia con su bebé implica un aprendizaje mutuo.
    También es muy importante la ayuda de las abuelas, familiares cercanos o amigos porque se crea alrededor de la nueva mamá una red de apoyo que la ayudará a superar esta etapa.
    Y, sobre todo, puede ser muy beneficioso unirse cuanto antes a un grupo de apoyo dirigido a las nuevas madres y hablar con otras mámás para intercambiar ideas.
    Lo más importante es lograr que la mujer no se sienta sola, sino que encuentre apoyo en su entorno; y sea capaz de pedir ayuda cuando lo necesite.

    Los casos de depresión postparto son alrededor del 10-15%, es decir que la mayoría de las veces que decimos que una mujer la tiene, nos estamos refiriendo realmente a una tristeza. Los síntomas de la depresión son mucho más acusados, y más graves; y se prolongan en el tiempo. Más adelante hablaré de  las patologías: depresión y psicosis postparto.

    Un saludo  Sara.
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    viernes, 16 de marzo de 2012

    Después del parto. ¿Qué es el puerperio?


    Denominamos puerperio a las primeras seis semanas después del parto (aproximadamente 40 días). El período puerperal es una etapa de grandes cambios en nuestro cuerpo, pues todos los órganos involucrados en el embarazo y el parto regresan a su estado anterior.
    Por esta razón, requiere de algunos cuidados y vigilancia, ya que pueden surgir algunos inconvenientes.
    LOQUIOS
    Es el sangrado que aparece en el aparato genital durante el puerperio. Dura aproximadamente dos semanas, los primeros días son de color rojizo, posteriormente son rosados, hasta adquirir el aspecto de flujo normal.
    ENTUERTOS
    Son espasmos (contracciones) dolorosos del útero que se presentan en los primeros días después del pato. Son más acentuados en las multíparas, en mujeres que han tenido partos rápidos o que ofrecen lactancia materna. 


    CAMBIOS QUE SE PRODUCEN EN EL PUERPERIO
    • La mayoría de las mujeres se sienten radiantes después del parto, aún cuando se perciban dolores en los primeros días, especialmente en la zona genital si ha habido episiotomía. Se pueden utilizar analgésicos si es necesario, o colocar compresas de frío en la zona para aliviar estos dolores.
    • Durante todo este período vas a tener una hemorragia que se va a ir modificando a medida que pasen los días. La primera semana será sangre roja, similar a la de una menstruación, posteriormente se transformará en una hemorragia amarronada o amarillenta. Para este período se deben usar solamente compresas de algodón, no se pueden usar tampones vaginales porque podrían provocar una infección uterina. Finalmente se eliminará flujo sanguinolento (como agua de lavar carne) hasta que desaparece completamente el manchado en un tiempo de entre 15 y 30 días aproximadamente.
    • El útero, inmediatamente después del parto, comienza a disminuir su tamaño y volverá a sus medidas originales al cabo de 6 meses aproximadamente. El amamantamiento acelera la invoución uterina, ya que cada vez que tu bebé toma del pecho se libera una hormona (oxitocina) que provoca contracciones en el útero.
    • Se puede notar por debajo del ombligo como una masa dura (es el utero). Éste vuelve a su tamaño normal aproximadamente a las dos semanas, y ya no es posible palparlo.
    • Como resultado de la prolongada distensión de la piel del abdomen por el tamaño del útero, las paredes abdominales quedan flácidas y blandas por algún tiempo.
    • Las molestias urinarias suelen desaparecer después de 24 hs. del parto. Recuerda realizar ejercicios para los músculos del suelo pélvico como los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios harán que los músculos de la vagina vuelvan a tener el tono normal más rápido y además es una manera de prevenir el "descolgamiento" (prolapsos) de la vagina y la incontinencia urinaria. Se pueden practicar después del parto.
    • Durante el puerperio también vas a notar una caída importante de tu cabello. No te preocupes ya que es transitoria y es provocada por el descenso brusco de las hormonas después del parto. El cabello se recupera enseguida sin ningún tratamiento específico. Lo que debes evitar son las tinturas ya que lo deteriorarán más.
    • Durante el embarazo las hormonas actúan estimulando el crecimiento de las mamas, después del parto el aumento de una hormona llamada prolactina estimula la producción y secreción de leche. Esta secreción se mantiene por el estímulo de succión del bebé. Al principio la secreción es escasa, amarillenta, rica en proteínas, minerales y anticuerpos y se llama calostro. Gradualmente se va convirtiendo en leche definitiva.
    • Las varices que pueden aparecer durante el embarazo, generalmente a los 3 meses postparto desaparecen, salvo que exista cierta predisposición personal o familiar para las mismas.
    Continuaré escribiendo sobre este tema en los próximos días.
    Un saludo, Sara.
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    martes, 13 de marzo de 2012

    LAS FASES LUNARES Y EL PARTO

    Hoy es martes y trece, día especial para aquellas personas supersticiosas; lo que me ha dado una idea: investigar un poco acerca de la creencia popular sobre la influencia de la luna y el trabajo de parto.
    Son muchos los aspectos que relacionan a la mujer con la luna, podemos hablar de la relación entre la menstruación y el ciclo lunar de 28 días (que se remonta a la época de Aristóteles); para calcular la duración de un embarazo se emplean meses lunares. El ciclo lunar influye en los procesos reproductivos de algas, gusanos y ostras; y muchos pueblos desde la Antigüedad clásica han creído que también en los seres humanos ejercía cierto influjo,aumentando o disminuyendo el deseo sexual y la capacidad reproductiva de las mujeres.
    Pero quizás el aspecto más divulgado que relaciona luna y mujer sea el momento del inicio del parto. Aunque en España es tradicional pensar que la luna llena o los cambios de fase son los responsables del comienzo del parto, en la literatura también se mencionan la luna nueva o la luna creciente. Es decir, cualquier estadio de la luna es bueno para desencadenar el parto, menos el cuarto menguante, ya que la “sabiduría popular” lo relaciona con partos largos, difíciles, que se pueden estancar...
    Existe también creencia con la relación de la luna y el sexo del recién nacido, e incluso con la aparición de enfermedades en el niño o bien como factor de protección para las mismas.
    Para quien desconozca la creencia, se dice que la luna tiene efecto sobre las embarazadas de la misma manera que afecta a las mareas (ya sabéis que la marea sube de noche por el efecto gravitatorio de la luna),y como los humanos no sólo somos en nuestra mayoría agua, sino que los bebés además habitan en un medio acuoso llamado líquido amniótico y en cada cambio de fase lunar (y sobretodo con la luna llena) las probabilidades de parir aumentan.
    Desde mi experiencia en el servicio de partos, existen días y noches en los que el número de bolsas rotas, aguas meconiales, e incluso partos es mucho mayor que otros; y aunque siempre miramos a la luna (que supersticiosas, no?); al final esos días no siempre coinciden con la luna llena, creciente o fase de cambio lunar...
    He hecho una pequeña búsqueda bibliográfica sobre este tema, y serio , serio no hay mucho publicado; y en todos los estudios la conclusión de los autores es la misma: 
    “la fase lunar no influye en la frecuencia de los partos, ni la presión atmosférica en la rotura espontánea de membranas, no encontrándose ninguna relación entre ambas variables.”
    Sinceramente, me he llevado un chasco, ya que la luna siempre me ha fascinado, y la verdad es que creer que nos pueda influir, es algo tan mágico como creer en los Reyes Magos. Al menos para mí... 
    Sólo he encontrado la referencia de un artículo escrito por una matrona, a la que le he pedido si me lo puede hacer llegar, en el que se asegura que las fases lunares tienen una clara influencia en el tipo de parto, y en el momento en el que se desencadenan. Me gustaría valorar el rigor, las variables que toma en cuenta y cómo llega a las conclusiones.
    Ya os contaré...
    Un saludo, Sara.  www.matronamadrid.com 

    lunes, 12 de marzo de 2012

    Pilates prenatal y postparto

            El embarazo y el postparto son situaciones muy especiales en la mujer. En la esfera física se dan importantes cambios en el organismo, que le van a permitir adaptarse en tan sólo nueve meses para dar cobijo a una nueva vida en su interior;  y después del parto, que es un momento muy intenso, se tiene que preparar para producir leche, y ser capaz de alimentar al bebé nacido. 
    En la esfera psicológica, se ven involucradas una serie de hormonas que permiten el proceso.Éstas alteran el estado de consciencia de la mujer, le hacen ser más receptiva a las necesidades de su bebé; pero también puede sentir altibajos emocionales.
    Y en la esfera cultural-social, nos vemos con la dicotomía de madre-mujer, de cambio de roles, la llegada de un nuevo ser a nuestras vidas que va a depender de nosotras... Y surgen temores, dudas, alegrías, emoción, esperanza.... Podemos decir que es un periodo de la mujer muy emocional.
    Muchos estudios realizados demuestran que el ejercicio controlado no sólo es inocuo para la mujer, sino que le reporta múltiples beneficios a ella y al feto, mejoran la respuesta del organismo al parto,  y la recuperación postparto es más llevadera.
    El método Pilates es un sistema de acondicionamiento físico donde se trabajan cuerpo y mente como un todo. Esta actividad está compuesta de ejercicios moderados y suaves, siempre coordinados con la respiración, que resultan muy adecuados para cualquier futura mamá que se encuentre en condiciones normales.
    Las sesiones de Pilates prenatal, están orientadas a tres objetivos fundamentales:
    1.- Adaptación progresiva del cuerpo a las distintas etapas de gestación para evitar ciáticas y dolores musculares derivados del cambio de postura y del aumento de peso.
    2.- Tonificación de aquellos músculos que más trabajarán durante el parto, para hacer de este momento algo natural y sencillo.
    3.- Fortalecimiento de suelo pélvico y del abdomen para conseguir una recuperación post parto rápida y eficaz, con las menores incidencias posibles.
    Las sesiones se irán adaptando a las necesidades de cada trimestre, por lo que es importante asegurarse de asistir a una clase impartida por un instructor cualificado, en compañía de otras mujeres embarazadas, pudiendo realizar este ejercicio con total seguridad.
    El Pilates postparto  permite ponerse en forma a la vez que la madre se relaciona con su bebé de una forma afectiva y divertida. Es una forma de recuperar la energía que necesita para hacer frente a los cambios físicos y emocionales que está sintiendo y, además, disfrutar del contacto con su bebé, fortaleciendo el vínculo afectivo que hay entre los dos: tocándole, moviéndole, conociéndole.
    El Pilates prenatal y postparto, siempre coordinados por una matrona; o profesional cualificado para el manejo de los cambios y peculiaridades de una mujer embarazada, trimestre a trimestre reportan múltiples beneficios: 
    • Incrementa la autoestima minimizando la depresión y la ansiedad
    • Ayuda a mantener un ritmo de aumento de peso adecuado
    • Mejora la condición cardiovascular y muscular.
    • Favorece la corrección postural.
    • Disminuye las molestias digestivas
    • Reduce el malestar relacionado con el embarazo: aumento de peso y  volumen, menor coordinación, apatía
    • Aumenta el bienestar psicológico.
    • La recuperación tras el parto es más rápida
    • Se acelera la recuperación del peso anterior al embarazo
    • Incrementa tus niveles de energía y de bienestar
    • Mejora la calidad del sueño
    • Sirve como entrenamiento para el parto
    • Fortalecimiento del suelo pélvico
    Es una oportunidad de compartir la experiencia con otras mamás, adquirir seguridad y desterrar dudas . Estas sesiones suelen tener una frecuencia de dos semanales, con una duración de 50-55 minutos cada una.
    Uno de los principios en el método Pilates es la respiración; que es fundamental en cualquier proceso vital, como lo es el embarazo. Como decía Joseph Pilates,fundador del método: “Respirar es lo primero que hacemos al nacer. Nuestra vida depende de ello...”
    “Una respiración profunda es capaz de relajar, liberar estrés y devolverle a uno la sonrisa”. Isacowitz. R
    ¿Que hace la respiración en nuestro organismo?
    Oxigena la sangre y alimenta el organismo a nivel celular.
    Expulsa las toxinas del cuerpo.
    Mejora la circulación.
    Mejora el tono de la piel
    Calma el cuerpo y la mente
    Facilita la concentración
    Marca un patrón de movimiento.
    Ayuda en la activación de los músculos.    

    Un saludo, Sara.
    www.matronamadrid.com

    jueves, 8 de marzo de 2012

    ¿Malcriamos a los niños si les cogemos en brazos?

    Hace poco me preguntaron si estaba bien el coger a un bebé en brazos, si se corría el riesgo de que se malacostumbrara a estar encima de un adulto, ya sea la mamá, el papá o una tía...
    Si analizamos esta palabra que tanto se usa durante la crianza de nuestros niños, veremos que “malacostumbrar” es acostumbrar a algo malo. ¿Y coger en brazos a un niño que queremos es algo malo? No es una de las mayores muestras de cariño:es una oportunidad de acariciarle, de olerle, consolarle, de que él nos huela, nos toque, nos conozca o reconozca; al fin y al cabo es quererle...es la seguridad en momentos de crisis, es el sustento cuando el cansancio arrecia, son besos que llegan por todas partes, es el descanso del guerrero, es casi todo en una acción tan sencilla.
    La piel proviene de la misma “capa” embriológica que el sistema nervioso, con lo que podríamos decir que no es más que una prolongación de éste. El hecho de tenerle en brazos, acariciarle está estimulando el desarrollo de su sistema nervioso, permitiendo que las conexiones neuronales  (sinapsis) se realicen de manera correcta.
    De hecho en el libro Amor Maternal de Gerhardt se afirma que “el bebé, para su desarrollo, no necesita ayudas pedagógicas o culturales, sino que es más apropiado, simplemente, cogerlo en brazos y disfrutar de él”. Las áreas del cerebro que en el futuro serán responsables del comportamiento social, la regulación emocional, el afrontamiento al estrés se desarrollan durante los tres primeros años de vida. Según hayan sido sus cuidados, lo harán normalmente o de forma deficitaria con implicaciones en su conducta social y su salud mental futura. “Las primeras fuentes de placer son el olfato, el tacto y el oído. Sentirse amorosamente en brazos del progenitor es el estímulo más importante para el desarrollo”
    Los recién nacidos necesitan contacto: se ha comprobado que durante la primera hora después del parto, si dejamos a los niños en la cuna, éstos lloraran diez veces más que aquellos a los que les hemos permitido estar con su madre. (Temperature, metabolic adaptation and criying in healthy full-term newborns cared for skin-to-skin or in a cot. acta Pediatric. 1992, 81:488-93. Cristensson and all.)
    Tenemos que decir que existen gradaciones en la conducta de los bebés, algunos lloran a la mínima que los dejamos en la cuna (“como si les mataramos”) y otros se quejan poco o casi nada. En los recién nacidos las diferencias se deben a los genes, unas semanas después el entorno y las experiencias vividas, van modulando su respuesta. 
    El bebé necesita estar en brazos, sentirse protegido, ya que no entiende cuando la separación supone una amenaza para su supervivencia; sin embargo a medida que pasan los meses, se conformará con vernos mientras que está en la cuna, y le hablemos o sonríamos desde la distancia. Y llegará un momento que ya no querrá que le cojamos en brazos, y no será porque hallamos aplicado unas técnicas específicas, sino porque nuestros pequeños crecen, y ya no nos necesitan tanto.
    Os aseguro como madre, que a posteriori me hubiera gustado coger mucho más a mis hijos, aunque lo he hecho siempre que he podido, y lo han necesitado; siempre quieres más. 
    Un saludo, Sara.

    domingo, 4 de marzo de 2012

    El síndrome premenstrual y trastorno disfórico premenstrual. Afecciones sólo de mujeres.

    Esta semana que ha terminado he asistido a una ponencia realizada por una psiquiatra sobre la depresión y la mujer, está englobada dentro de un congreso sobre salud y medicina de la mujer.
    Me gustaría recalcar algo que la Dra. García Portillo ha dicho: “las mujeres enfermamos de una forma diferente, y también sanamos de una manera diferente”. Ha hablado que determinadas patologías mentales están claramente ligadas al sexo, como la depresión, las adicciones...
    Voy a hablar algo que afecta sólo a las mujeres, y de lo que hemos oído hablar, y segura que muchas padecen como es el síndrome premenstrual; y también del trastorno disfórico premenstrual, como afectación mayor.
    El primero es un trastorno que, ocurre unos 7-10 días antes de la menstruación y desaparece poco después de su comienzo.La frecuencia exacta es desconocida pero se estima que un 30% de las mujeres tienen algún síntoma antes de la menstruación, y que un 10% presenta síntomas importantes que afectan a su actividad diaria.
    El síndrome premenstrual parece estar relacionado con las los cambios en los niveles de estrógenos y progesterona.
    El tipo de síntomas y su intensidad varían de una mujer a otra y de un ciclo a otro. En muchas mujeres los síntomas son significativos pero de corta duración y no resultan invalidantes; en otras la paciente no puede desarrollar su actividad habitual.
    Los síntomas más frecuentes son irritabilidad, depresión, fatiga, somnolencia, cefaleas, edema en piernas, abdomen o mamas, incremento del apetito o apetencia por sabores determinados, aumento de peso( por retención de líquidos), nerviosismo, falta de control, agitación, ira, insomnio, dificultad de concentración, letargo, depresión y fatiga intensa.
    Los síntomas relacionados con la retención de líquidos son edema, aumento transitorio de peso, oliguria y tensión y dolor mamarios. Los síntomas neurológicos y vasculares incluyen cefalea, vértigo, síncope, parestesias en las extremidades, facilidad de aparición de hematomas y palpitaciones cardíacas. La epilepsia puede agravarse. Los síntomas gastrointestinales incluyen estreñimiento, náuseas, vómitos y cambios del apetito. Puede haber pesadez o presión pélvica y dolor de espalda. También pueden surgir problemas de la piel como acné, agravamiento de otros trastornos cutáneos. Los problemas respiratorios (p. ej., alergias e infección) y oculares (p.ej., alteraciones visuales y conjuntivitis) pueden empeorar.
    Más grave es el trastorno disfórico premenstrual, ya que los síntomas que la mujer presenta son más acusados e importantes. La causa es desconocida, al igual que el anterior; aunque las hormonas parece que juegan un papel clave. Entre el 3 y el 8% de las mujeres se ven afectadas durante los años en los que tienen periodos con regla.
    Los síntomas del síndrome disfórico premenstrual son similares a los del síndrome premenstrual; sin embargo, generalmente son más graves e incapacitantes e incluyen al menos un síntoma relacionado con el estado de ánimo. Los síntomas se presentan durante la semana justo antes del sangrado menstrual y generalmente mejoran al cabo de unos cuantos días después de que comience el período.
    Se deben presentar 5 o más de los siguientes síntomas para diagnosticar el síndrome disfórico premenstrual, incluyendo un síntoma relacionado con el estado de ánimo:
    • Desinterés en las actividades diarias y en las relaciones con los demás
    • Fatiga o falta de energía
    • Sentimiento de tristeza o desesperanza y posibles pensamientos suicidas
    • Sensación de tensión o ansiedad
    • Sentimiento de pérdida de control
    • Deseo vehemente por consumir alimentos o comilonas excesivas
    • Altibajos en el estado de ánimo caracterizados por períodos de llanto
    • Ataques de pánico
    • Irritabilidad o ira persistente que afecta a otras personas
    • Síntomas físicos como distensión abdominal, sensibilidad en las mamas, dolores de cabeza y dolor muscular o articular
    • Problemas para dormir
    • Problemas para concentrarse
    Un estilo de vida saludable es el primer paso para manejar el síndrome disfórico premenstrual. Algunos de los puntos clave son:
    • Consumo de una alimentación equilibrada (con más granos integrales, verduras, frutas y disminución o suspensión del consumo de sal, azúcar, alcohol y cafeína).
    • Ejercicio aeróbico regular a lo largo del mes para reducir la intensidad de los síntomas del SPM.
    • Evaluar el sueño.
    • Mantenga un diario o calendario para registrar:El tipo de síntomas que está experimentando,la intensidad,la duración
    • Evaluar la necesidad de ayuda psicológica
    • Los antidepresivos pueden servir.
    Otros tratamientos que pueden servir abarcan:
    • Anticonceptivos, pero su uso para este fin es controvertido ya que pueden disminuir o incrementar los síntomas del SPM, incluso la depresión.
    • Diuréticos pueden servir para las mujeres que experimentan aumento significativo de peso debido a la retención de líquidos.
    • Suplementos nutricionales, como la vitamina B6, el calcio y el magnesio.
    • Analgésicos, como paracetamol o ibuprofeno, para el dolor de cabeza, el dolor de espalda, los cólicos menstruales y la sensibilidad en las mamas.
    Los síntomas del síndrome disfórico premenstrual pueden volverse tan intensos que interfieren con la vida diaria de una mujer. Las mujeres que sufren de depresión pueden presentar síntomas peores durante la segunda mitad de su ciclo menstrual y pueden requerir cambios en sus medicamentos.
    Hasta un 10% de las mujeres que informan sobre síntomas de síndrome premenstrual, en particular aquéllas con síndrome disfórico premenstrual, ha tenido pensamientos suicidas. El suicidio en mujeres con depresión es mucho más probable que ocurra durante la última mitad del ciclo menstrual.
    El síndrome disfórico premenstrual puede estar asociado con trastornos en la alimentación y el tabaquismo.
    Un saludo, Sara.