miércoles, 25 de abril de 2012

¿Cómo duermen los bebés?

Seguro que lo que voy a describir le a pasado a más de uno, y varias veces con sus bebés: 
meciendole, dandole el pecho al bebé o paseándole sus ojos comienzan a cerrarse, la respiración es irregular y el cuerpo del pequeño empieza a relajarse en tus brazos. Los ojos se cierran por completo y algunos tienen pequeñas contracciones musculares. Los brazos suelen estar flexionados, y puedes observar pequeñas muecas, sonrisas, gestos involuntarios con la cara. Si está mamando, puede incluso continuar succionando, pero de manera más superficial. Entonces, lo coges y depositas a tu bebé “dormido” en su cuna, conteniendo tu respiración (sin hacer ni un ruido), intentas salir lo más silenciosamente de la habitación y entonces, maldición, se despierta y se pone a llorar (como si su cuna tuviera pinchos... ).
Muchos de nosotros, yo la primera nos hemos sentido totalmente desconcertados, pero tiene una explicación muy sencilla: Estaban en fase de sueño ligero, si hubieramos esperado unos 20 minutos (que es lo que suele tardar un bebé en entrar en fase de sueño profundo), seguramente el resultado hubiera sido diferente: las muecas habrían desaparecido, la respiración del bebé sería pausada y profunda, las manos se habrían abierto, no habría tensión en brazos, los músculos estarían por completo relajados.
Estas últimas son las señales que aprenderemos a descubrir si observamos a nuestros niños dormir.
Los niños tienen un sueño diferente al nuestro, y  a medida que va creciendo se va asimilando más al del adulto. Al contrario que nosotros los bebés entran en fase de sueño ligero y luego profundo (nosotros es no-Rem y Rem después). Además su fase de sueño profundo es más corta que la del adulto, dura aproximadamente 50-60 minutos y luego entran de nuevo en el suelo ligero: en esta fase, cualquier pequeña molestia, ruido, malestar les despertará. Se piensa que están programados así como mecanismo de defensa, ya que el sueño profundo nos hace más vulnerables a posibles agresiones.
Sin embargo, si notamos que se mueve, o hace algún ruidito (indicadores de que está en sueño  ligero) y le ponemos una mano en la espalda, le tocamos, le cantamos una nana, entonces seguramente pasará a la siguiente fase sin despertarse. También hay niños que si se despiertan y están tranquilos, se pueden volver a dormir solos. Otros en cambio necesitan que se len vuelva a dormir. Es importante que sepamos que el comportamiento de uno u otro niño depende del temperamento, la genética de cada niño y no de la educación que le estemos dando ( son bebés....).
En los primeros tres meses, los bebés pequeñitos rara vez duermen más de 4 horas seguidas, sin necesitar alimento. Los bebés pequeños tienen estómagos pequeños. Suelen dormir un total de 14-18 horas al día. Desde los 3 a los 6 meses muchos bebés comienzan a establecerse: están más despiertos por el día y algunos pueden dormir periodos de 5 horas. Es esperable en este periodo uno o dos despertares nocturnos. También observará en este periodo que las fases de sueño profundo se alargan. Los periodos vulnerables para los despertares nocturnos disminuyen y los bebés entran en el sueño profundo más rápidamente. Esto se llama maduración del sueño.
Un saludo, Sara.

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