jueves, 31 de mayo de 2012

Los riesgos de la obesidad en el embarazo

Cada vez hay más estudios que confirman los diferentes riesgos en el proceso reproductivo asociados a la obesidad materna. Los principales son:
Infertilidad. Se ha estimado que la obesidad aislada o como parte del síndrome de ovario poliquístico es un factor de riesgo de infertilidad y anovulación en las mujeres. Una pérdidade peso, aun en las mujeres con ovario poliquístico, induce ovulación en muchos casos y mejora la fertilidad, ya que una cantidad menor de grasa contribuye a disminuir los andrógenos circulantes.
Diabetes gestacional. Este problema afecta a un 3-5 % de todos los embarazos y determina mayor morbi-mortalidad perinatal. La diabetes gestacional se asocia a un IMC por encima de 25(aunque no siempre), con una ganancia de peso exagerada en la etapa temprana de la edad adulta (más de 5 Kg entre los 18 y 25 años de vida). 
Preeclampsia e hipertensión. El riesgo de hipertensión y preeclampsia aumenta en 2-3 veces al subir el IMC por encima de 25, especialmente en las mujeres con IMC de 30 o más. Consideramos hipertensión valores de TA por encima de 140/90 mmHg. Y la preeclampsia es la asociación de hipertensión con proteinuria (proteínas en orina). Son situaciones de relativa gravedad, ya que la única manera de curar esta enfermedad es la de inducir el parto si el bebé está maduro.
Parto instrumentado o cesárea.. La macrosomia fetal puede deberse a la obesidad materna per se o puede ser secundaria a la diabetes gestacional inducida por la obesidad. En ambos casos la macrosomia fetal es secundaria al hiperinsulinismo determinado por la hiperglicemia materna. La prevalencia de cesárea en las mujeres con IMC sobre 30 aumenta en un 60 %. 
El alto peso de nacimiento se asocia también con trabajo de parto y expulsivo prolongado, traumatismo fetal (rotura de clavícula, parálisis braquial...) y mayor riesgo de lesión en el periné materno. Estudios recientes señalan aumento en días de hospitalización de las madres obesas y cinco veces mayor gasto obstétrico. 
Complicaciones en el puerperio: Como hemos señalado las mujeres obesas requieren mayores periodos de hospitalización ya que tienen mayor riesgo de infección (tanto de la episiotomía como de la herida quirúrgica), y tienen mayor riesgo de endometritis.
Igualmente debido a la macrosomía que suele estar asociada, presentan mayor riesgo de hemorragia postparto, y menor biodisponibilidad de oxitocina (que es el tratamiento de elección), debido al volumen materno.

Imagen tomada de la web Bebesymas

Aparecen igualmente estudios que indican problemas con la lactancia materna, ya que podría estar afectado el eje hipotálamo- hipofisogonadal; y también pueden tener una menor respuesta de la prolactina de la succión del pezón durante la primera semana postparto.
Macrosomía fetal.Es importante recalcar que la macrosomía fetal no es algo transitorio, sino que es una situación que acompañará al niño posiblemente durante toda la infancia y adolescencia, aumentando el riesgo de obesidad y todas las complicaciones asociadas.
Malformaciones congénitas. La obesidad aumenta el riesgo de malformaciones congénitas mayores, en especial los defectos del tubo neural. Estudios epidemiológicos que han controlado el efecto de otros factores de riesgo indican un riesgo relativo 40-60% mayor con un IMC por encima de 25. Estudios de caso-control apoyan estos hallazgos y sugieren un riesgo de la misma magnitud. Ello ha llevado sugerir que las mujeres obesas requieren una cantidad mayor de ácido fólico. 
Mortalidad perinatal. Existen estudios que demuestran que la probabilidad e presentar muerte fetal anteparto es mayor en mujeres obesas, lo que no queda claro es que si la causa es la propia obesidad o más bién la morbilidad asociada, pero en lo que coinciden varios autores es que la reducción de peso materno pregestacional disminuye la probabilidad de muerte fetal.Los recién nacidos tienen un riesgo de muerte 50 % mayor si la madre tiene un IMC superior a 25 y 2 a 4 veces mayor si es superior a 30. 
Riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles. La obesidad en la mujer aumenta en varias veces el riesgo de diabetes tipo 2. En edades posteriores también aumenta significativamente el riesgo de accidentes vasculares cerebrales isquémicos, embolias pulmonares, cáncer de colon, litiasis y cáncer de vesícula entre otras patologías. 

lunes, 28 de mayo de 2012

Nutrición en el embarazo

El estado nutricional de la mujer no sólo influye en el normal desarrollo fetal, sino que se ha visto que afecta de manera significativa en el riesgo de que el futuro niño padezca enfermedades crónicas durante la niñez y vida adulta (obesidad, diabetes, resistencia a la insulina...) 
Dentro del sistema sanitario hace hincapié en la importancia  de los buenos hábitos alimentarios, al  igual de la importancia de determinados suplementos importantes para el embarazo y la lactancia.
Se ha visto que no basta con tener correctos hábitos durante el embarazo y la crianza, sino que hay que ponerle especial atención en el momento preconcepcional. 
En cuanto a las necesidades nutricionales para una gestación única serían un aumento de los requerimientos de proteínas, hierro, ácido fólico y vitamina B6 de un 50%.
El aumento calórico durante la gestación es de 150-200 kcal, dependiendo de la actividad física que realice la embarazada y en la crianza es de unas 500 cal al día.
La ingesta preconcepcional de ácido fólico ha demostrado la reducción de defectos del tubo neural: como espina bífida, anencefalia. Pero es importante señalar que el tubo neural se forma en torno a los 24 días postconcepción; y que se necesita al menos 3 meses para alcanzar los niveles de ácido fólico necesarios para que actúe como factor de protección. Con lo cual podemos concluir que si la ingesta se comienza en el momento del conocimiento del embarazo, ya no actúa de manera preventiva.
En cuanto al calcio y vitamina D, son esenciales para la formación del esqueleto fetal. Los suplementos a la madre de esta vitamina, hacen que aumente el calcio fetal, aumentando de esta manera la masa ósea del bebé.
Durante el tercer trimestre las necesidades de calcio son de unos 1000 mg, que si no se obtienen a través de la dieta, son movilizados desde el tejido óseo materno. Existen algunas evidencias que relacionan el déficit de calcio con problemas de hipertensión y parto pretermino.
Los ácidos grasos poliinsaturados, son micronutrientes capaces de atravesar la placenta y llegar al cerebro fetal, y ayudan al desarrollo del sistema nervioso. Además se ha visto que los ácidos grasos son fundamentales para el normal funcionamiento utero-placentario,y el desarrollo de la retina fetal.
Las necesidades de hierro se duplican durante el embarazo, y es muy  dificil cubrirlas con la dieta, es por eso que es frecuente ver a embarazadas que necesitan suplementos sobretodo a partir del segundo trimestre.
El estado nutricional pregestacional materno y la ganancia de peso durante el embarazo son los factores más importantes relacionados con el peso al nacer,lo que se correlaciona con la morbimortalidad perinatal.
En cuanto a la ganancia ponderal la recomendada sería la siguiente:
peso pregestacional normal, deben aumentar 12 kg. (entre 10 - 13kg).
peso pregestacional en sobrepeso u obesidad, deben aumentar un mínimo de 7Kg (entre 7 - 10Kg).
peso pregestacional bajo deben aumentar más de 13kg (entre15 -17Kg). 
Si lo consideramos trimestralmente, la ganancia de peso para una mujer con peso pregestacional normal será:
1º Trimestre: 0 - 12º semana: 0-1Kg de incremento
2º Trimestre: 13º- 24º semana: 3-4kg de incremento
3º Trimestre: 25º- 40º semana: 8Kg de incremento

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Qué es para mí un parto respetado?

Ya que es la semana mundial del parto respetado, me uno a ella con una reflexión:
Todas las mujeres nacemos con la capacidad innata de dar a luz, dentro de nosotras poseemos no sólo el conocimiento, sino la habilidad de gestar dentro nuestro a una personita, y luego traerla al mundo, sin necesidad de la intervención de nadie.
Siempre viene bien en el momento del parto, situación tan delicada e íntima el apoyo de alguien, puede ser nuestra pareja, nuestra madre o una amiga. Y los profesionales debemos darnos cuenta de lo fundamental de nuestro papel, el observar como van ocurriendo las cosas, casi desde la distancia. El respeto a la fisiología, el observar que todo se desarrolla de manera normal,sin apenas tocar.
Es dificil saber estar en ese segundo plano. Pecamos de vanidosos muchas veces, al pensar que por el hecho de tener una carrera, una formación (que ojo, es fundamental), sabemos más que la mujer lo que mejor le viene a ella y a su hijo; y durante mucho tiempo le hemos indicado la posición en la que debe dilatar y parir, le hemos marcado los tiempos (poniendo una fecha de caducidad al momento), incluso nos hemos permitido el lujo de decirles cómo se tienen que comportar en determinados momentos. 
Pero eso está cambiando, han surgido asociaciones de mujeres reivindicando el derecho a decidir, dentro de lo posible, cómo desean su parto. Nos han pedido a gritos a los profesionales que las acompañamos, que respetemos su voluntad; y muchos ginecólogos y matronas están cambiando el pensamiento, la manera de hacer, de actuar y de estar en los partos de miles de mujeres que sólo piden respeto.
Imagen tomada de la web matronasubeda
El respeto debe venir de ambas partes, sin prejuicios por parte de nadie. Nos tenemos que escuchar, porque nosotros (los sanitarios) sabemos mucho de técnicas, las fases del parto, interpretar gráficas de la frecuencia cardiaca fetal; pero no sabemos cómo desea esa pareja su parto, cómo ha ido el embarazo, sus miedos, sus temores, sus ilusiones... 

Un parto hospitalario tiene todo el potencial para ser distociado, en cuanto la mano del “hombre” interviene, existe más riesgo de que el parto termine en instrumental, o cesarea. 
Pero también está la parte humana, la de aquellos profesionales que creemos de verdad en la capacidad de la mujer en parir, creemos en ella y en el bebé, y se lo transmitimos. Y escuchamos, y hablamos, y lógicamente intervenimos; intentando hacerlo desde el respeto, siempre informando a la pareja, y nunca decidiendo por ella.

Está muy bien que en diferentes hospitales de España se compren camas articuladas para parir, se use aromaterapia, se permita adoptar a la mujer la posición que decida; pero mientras no cambie el factor humano, la esencia del parto respetado ni siquiera podrá olerse.

Un saludo, Sara.

miércoles, 16 de mayo de 2012

El inicio de la lactancia materna.

Se lleva tiempo hablando de la importancia de una lactancia materna precoz, como un seguro para que ésta se mantenga de una manera más prolongada con éxito. 
Con precoz nos referimos a los momentos inmediatos tras el parto, de hecho el Ministerio de Sanidad en su Estrategia de atención al parto Normal,habla de la evidencia científica que avala esta forma de hacer.
Al menos durante la primera hora posterior al nacimiento, la mayor parte de bebés se hallan en un estado de “alerta tranquila”, durante el que parecen tratar de explorar su entorno y establecer relaciones. Nada más nacer, huelen, reaccionan a los sonidos. La madre suele experimentar una fuerte reacción afectiva, que es el pilar sobre el que asentará la vinculación (apego) que mantendrán a lo largo de los años con el hijo, si bien no es extraño ni alarmante que alguna madre, quizá cansada o tensa, no sienta una emoción tan viva como esperaba.
Este contacto, tan precoz y prolongado como las circunstancias lo permitan, es más importante cuando se desea criar el niño al pecho, ya que los factores emocionales y el contacto físico son unos poderosos estímulos para iniciar la producción de leche, y si el bebé aprovecha ese rato para hacer una primera toma de contacto la estimulará aún más; de modo que, si no ha podido ser en la misma sala de partos, nada más llegar a la habitación conviene poner el recién nacido al pecho. La toma inicial es, además, positiva para la madre, porque produce una pronta contracción del útero y evita su excesivo sangrado.
Todo esto es igualmente factible aunque el niño nazca a través de cesárea, porque en la mayoría de casos se emplea anestesia epidural, y la madre es perfectamente capaz de cuidar a su bebé. El tiempo de separación entre ambos dependerá de los protocolos del centro hospitalario donde se decida parir.
Se ha observado, que colocando al recién nacido nada más nacer sobre el abdomen de la madre, piel con piel, va reptando hacia los pechos de la madre, mediante movimientos de flexo-extensión de las extremidades inferiores. Cuando alcanza el pezón pone en marcha los reflejos innatos de búsqueda, y succión (lo que produce la liberación de oxitocina, y eyección del calostro). Lo ideal es que el proceso fuera espontáneo, y se estima que el 90% de los bebés iniciarán de una manera espontánea la lactancia en los 70 minutos inmediatamente postparto. 
Diego con seis días de vida
En el paritorio las matronas deberíamos colocar inmediatamente al bebé sobre su madre, allí se puede realizar el test de Apgar y la primera valoración, sin apenas interferir en el proceso. Se recomienda que se pospongan la administración de la profilaxis ocular, peso, administración de la vitamina K.... Nuestra labor es informar a los padres de la importancia  del piel con piel, y de la lactancia precoz. Somos las primeras profesionales que en el paritorio resolvemos las dudas y temores, valoramos el primer agarre del bebé, la posición materna, y su predisposición a la hora de dar de mamar al recién nacido.
Aún si conseguimos la situación ideal anteriormente descrita, la lactancia materna exclusiva no está asegurada: es necesario el apoyo continuo del entorno cercano a la madre, y una información basada en la evidencia, veraz por parte de los profesionales de la salud que la atenderán en el postparto (pediatra, ginecólogo, matrona, enfermera....). 
La mayoría de las madres van a necesitar apoyo por parte de la matrona. Ella es una profesional dotada de un entrenamiento clínico en lactancia materna, que ha recibido formación para la identificación de problemas o dificultades, así como de conocimientos y habilidades para ayudar a la madre a resolverlos; el apoyo oportuno y adecuado del personal de salud en los primeros días y semanas después del nacimiento, y en los momentos en que la madre lo solicite, proporciona la oportunidad de intervenir precozmente en caso de presentarse problemas, así como para tranquilizar a la madre cuando las cosas van bien.
La matrona brinda a las recién estrenadas mamás asesoramiento en distintas posturas para el amamantamiento, extracción y conservación de leche materna, enfermedad y medicamentos;  y es capaz de manejar con éxito las diferentes dificultades que pueden aparecer en la lactancia como:
Aparición de grietas en los pezones
Retraso en la subida de la leche
Ingurgitación o pechos doloridos por “subida de la leche”
Pérdida excesiva de peso del bebé
Mastitis (antibióticos, probióticos)
Disfunción motora oral del bebé (frenillo, labios invertidos, retrognatia, etc.)
Pezón plano invertido o pseudoinvertido.

Un saludo, Sara.
www.matronamadrid.com

domingo, 13 de mayo de 2012

Calostro. Oro líquido.

El calostro empieza a producirse en las últimas semanas de embarazo, será el primer alimento que tome el bebé durante dos a cinco días; cuando la mama empieza a producir “leche madura”. 
A pesar de los muchos mitos y críticas acerca de este líquido, podemos afirmar que representa la mejor manera de alimentar a nuestro hijo. 
El calostro es un fluido de color amarillento, más viscoso y denso que la leche materna; y podemos afirmar que es el ideal para el recién nacido por los siguientes motivos:
   El calostro es rico en células inmunológicamente activas: anticuerpos y otras
proteínas protectoras; es la primera inmunización de los niños(as), les ayuda a
regular su sistema inmune protegiéndoles contra diversas infecciones.
  
Horas después del nacimiento de Diego
   Contiene factores de crecimiento, que ayudan a madurar el intestino de los
pequeños, para funcionar con eficacia; esto hace más difícil que los
microorganismos y las sustancias alergénicas se desarrollen en el cuerpo de los
niños(as).

   Estimula el movimiento intestinal del niño(a) de tal modo que el meconio es
eliminado rápidamente; esto ayuda a liberar las sustancias que producen ictericia,
ayudando por lo tanto a reducirla.


  Tiene factores estimulantes y hormonas, que favorecen mejores niveles de
glicemia en los primeros días de vida.

  Viene en volúmenes pequeños, justo lo que el niño(a) necesita.

   Es rico en vitamina A, que les ayuda a proteger los ojos y a reducir infecciones.
Aunque nos parezca que es poca cantidad la que producimos,no debemos olvidar que la capacidad del estómago del recién nacido es muy reducida, es por ello que demandará muy a menudo; ya que además es de muy fácil digestión.
No se debe suplementar al bebé con fórmulas o con agua, ni siquiera en los meses más cálidos, basta con ofrecer más a menudo el pecho para tener todas sus necesidades cubiertas.

miércoles, 9 de mayo de 2012

El papel de la matrona y la importancia para la mujer en su maternidad

Las matronas somos enfermeras diplomadas especialistas en Obstetricia y Ginecología Nos dedicamos a acompañar a las mujeres en sus vivencias de maternidad, embarazo, lactancia, parto, sexualidad; así como el conocimiento del suelo pélvico, la llegada y despedida del ciclo menstrual... En nuestro trabajo diario, brindamos a las mujeres la posibilidad de reconectar con la sabiduría que ya poseen; ayudando desde el conocimiento de la fisiología, del por qué y cómo suceden los procesos.
La matrona es el profesional sanitario que, con una actitud científica responsable y utilizando los medios clínicos y tecnológicos adecuados al desarrollo de la ciencia en cada momento, proporciona una atención integral a la salud sexual, reproductiva y maternal de la mujer, en su facetas preventiva, de promoción, de atención y recuperación de la salud, incluyendo así mismo la atención a la madre, en el diagnóstico, control y asistencia del embarazo, parto y puerperio normal y la atención al hijo recién nacido sano, hasta el 28 día de vida.
En el sistema público, la matrona es la responsable del seguimiento de los embarazos normales. Coordinará las citas con el ginecólogo para la realización de ecografías, de las analíticas propias de cada trimestre; pero lo más importante es que en su consulta la futura madre podrá resolver dudas, hablar de sus temores... Esta profesional controlará que el embarazo se desarrolle dentro de la normalidad, vigilará el bienestar de la mujer y del futuro bebé, mediante la medición de diferentes parámetros como la TA, peso, crecimiento uterino y control de la frecuencia cardica fetal. En sus consultas se darán pautas sobre alimentación, actividad diaria, cambios propios del embarazo, hábitos higiénicos... Así mismo es la encargada de impartir los cursos de educación maternal (preparación al parto).
lEl parto es un momento crucial, por eso la asistencia del mismo no debería considerarse como una mera técnica, sino que debería atenderse en su auténtica dimensión vivencial. La matrona sabe que el parto es un acto natural,y como profesionales debemos realizar un acompañamiento global, sin olvidarnos de ningún protagonista: madre, bebé, pareja; estableciendo relaciones de confianza entre todos los profesionales que intervienen. La matrona valora la evolución normal del parto (realiza tactos vaginales para ver la dilatación, vigila el bienestar fetal...), y en el momento del expulsivo, recibe al bebé y lo coloca piel con piel encima de la mamá, sutura los posibles desgarros y valora la integridad del periné.
En el puerperio la matrona continua velando por el bienestar del binomio madre-hijo, favorece el contacto precoz, la lactancia materna (resuelve las posibles dudas que pueda tener la reciente mamá), reevalúa el estado del suelo pélvico postparto, aconseja sobre hábitos de alimentación, sueño, higiene, actividad.... Y además vigila el bienestar del bebé y da pautas a los nuevos papás en cuanto a curas del cordón, sueño del bebé, higiene, alimentación, crianza....
En definitiva, la matrona es la profesional que brinda una atención integral durante todo el proceso de la maternidad.
Un saludo, Sara.

viernes, 4 de mayo de 2012

Regular el sueño del bebé

Los niños recién nacidos duermen muchas horas repartidas entre el día y la noche.
                                                                                                                                                                              Violeta
Es importante que realice siestas regulares (como dos o tres durante el día) para que no llegue agotado a la noche (¿no os ha pasado que después de un día agotador, estais tan cansados por la noche que no os podeis dormir? Pues al bebé le pasa lo mismo.) Es importante que la duración no sea más de dos o tres horas cada una, y es útil que estemos atentos a las señales de que tiene sueño, para realizar algún acto anticipatorio, siempre el mismo que le indique al bebé que va a dormir (cantarle la misma nana, mecerlo un poco...).
Por la noche es fundamental la rutina, y ya que vamos a hacerla durante mucho tiempo, tendremos que elegirla con cuidado. Lo típico funciona:
Un baño con agua tibia, darle un masaje relajante con aceite de almendras después, seguido el pecho, poner una nana o canción suave (insisto, siempre la misma), y luego mecerlo un poco, hasta que quede dormido. Le hablaremos en voz susve e intentaremos que esté expuestos al menor número de estímulos. La verdad es que los bebés suelen asociar este ritual ya a partir de la semana de haberlo aplicado.
Para que aprendan a diferenciar el día y la noche, las siestas las hará con más luz, con los mismos ruidos (si estamos viendo la tele no la apagaremos), le hablaremos con voz calmada, pero sin bajar el tono.
Y en cambio por la noche, la luz muy tenue, casi a oscuras. Intentaremos no hablarle, y si  lo hacemos que sea en voz baja...
Muchas veces resulta útil realizar un registro de sueño, donde anotamos el tiempo que dura cada siesta, como se ha dormido, la actividad que se ha realizado durante el día (si está más agitado, dormirá peor), si está enfermo, o le salen los dientes, cómo se ha despertado y la razón (hambre, pañal...). Nos sirve muchas veces para diagnosticar un posible problema en los hábitos.
Lo que no funciona es : dejarlo llorar, agotarlo durante el día con el fin de que concilie mejor, cambiarle constantemente de rutina, y no tener paciencia.
Un saludo, Sara.
    www.matronamadrid.com