miércoles, 16 de mayo de 2012

El inicio de la lactancia materna.

Se lleva tiempo hablando de la importancia de una lactancia materna precoz, como un seguro para que ésta se mantenga de una manera más prolongada con éxito. 
Con precoz nos referimos a los momentos inmediatos tras el parto, de hecho el Ministerio de Sanidad en su Estrategia de atención al parto Normal,habla de la evidencia científica que avala esta forma de hacer.
Al menos durante la primera hora posterior al nacimiento, la mayor parte de bebés se hallan en un estado de “alerta tranquila”, durante el que parecen tratar de explorar su entorno y establecer relaciones. Nada más nacer, huelen, reaccionan a los sonidos. La madre suele experimentar una fuerte reacción afectiva, que es el pilar sobre el que asentará la vinculación (apego) que mantendrán a lo largo de los años con el hijo, si bien no es extraño ni alarmante que alguna madre, quizá cansada o tensa, no sienta una emoción tan viva como esperaba.
Este contacto, tan precoz y prolongado como las circunstancias lo permitan, es más importante cuando se desea criar el niño al pecho, ya que los factores emocionales y el contacto físico son unos poderosos estímulos para iniciar la producción de leche, y si el bebé aprovecha ese rato para hacer una primera toma de contacto la estimulará aún más; de modo que, si no ha podido ser en la misma sala de partos, nada más llegar a la habitación conviene poner el recién nacido al pecho. La toma inicial es, además, positiva para la madre, porque produce una pronta contracción del útero y evita su excesivo sangrado.
Todo esto es igualmente factible aunque el niño nazca a través de cesárea, porque en la mayoría de casos se emplea anestesia epidural, y la madre es perfectamente capaz de cuidar a su bebé. El tiempo de separación entre ambos dependerá de los protocolos del centro hospitalario donde se decida parir.
Se ha observado, que colocando al recién nacido nada más nacer sobre el abdomen de la madre, piel con piel, va reptando hacia los pechos de la madre, mediante movimientos de flexo-extensión de las extremidades inferiores. Cuando alcanza el pezón pone en marcha los reflejos innatos de búsqueda, y succión (lo que produce la liberación de oxitocina, y eyección del calostro). Lo ideal es que el proceso fuera espontáneo, y se estima que el 90% de los bebés iniciarán de una manera espontánea la lactancia en los 70 minutos inmediatamente postparto. 
Diego con seis días de vida
En el paritorio las matronas deberíamos colocar inmediatamente al bebé sobre su madre, allí se puede realizar el test de Apgar y la primera valoración, sin apenas interferir en el proceso. Se recomienda que se pospongan la administración de la profilaxis ocular, peso, administración de la vitamina K.... Nuestra labor es informar a los padres de la importancia  del piel con piel, y de la lactancia precoz. Somos las primeras profesionales que en el paritorio resolvemos las dudas y temores, valoramos el primer agarre del bebé, la posición materna, y su predisposición a la hora de dar de mamar al recién nacido.
Aún si conseguimos la situación ideal anteriormente descrita, la lactancia materna exclusiva no está asegurada: es necesario el apoyo continuo del entorno cercano a la madre, y una información basada en la evidencia, veraz por parte de los profesionales de la salud que la atenderán en el postparto (pediatra, ginecólogo, matrona, enfermera....). 
La mayoría de las madres van a necesitar apoyo por parte de la matrona. Ella es una profesional dotada de un entrenamiento clínico en lactancia materna, que ha recibido formación para la identificación de problemas o dificultades, así como de conocimientos y habilidades para ayudar a la madre a resolverlos; el apoyo oportuno y adecuado del personal de salud en los primeros días y semanas después del nacimiento, y en los momentos en que la madre lo solicite, proporciona la oportunidad de intervenir precozmente en caso de presentarse problemas, así como para tranquilizar a la madre cuando las cosas van bien.
La matrona brinda a las recién estrenadas mamás asesoramiento en distintas posturas para el amamantamiento, extracción y conservación de leche materna, enfermedad y medicamentos;  y es capaz de manejar con éxito las diferentes dificultades que pueden aparecer en la lactancia como:
Aparición de grietas en los pezones
Retraso en la subida de la leche
Ingurgitación o pechos doloridos por “subida de la leche”
Pérdida excesiva de peso del bebé
Mastitis (antibióticos, probióticos)
Disfunción motora oral del bebé (frenillo, labios invertidos, retrognatia, etc.)
Pezón plano invertido o pseudoinvertido.

Un saludo, Sara.
www.matronamadrid.com

2 comentarios:

  1. Además, en esos primeros momentos el bebé está muy reactivo, después se amodorra un poco....pero es impresionante los enganches que pueden verse en la sala de partos. Son hasta emocionantes porque la madre casi ni se lo espera.

    La pena es que no siempre es así y muchas veces es por causa de otros profesionales, debido a las prisas, la impaciencia....

    Desgraciadamente, también están los comentarios tanto de las mamás como, sobre todo, de los papás (y suegras, madres, hermanas), tales como "pero qué va a sacar si no hay nada", o ante una lactancia un poco dificultosa "claro, como no hay leche...". ¡Y por culpa de la ignorancia hay muchas lactancias que se pierden! Hay que enseñar a las mujeres a que conozcan bien la fisiología de su cuerpo y lo que ocurre y va a ocurrir, y en esto la matrona es quien mejor se lo va a enseñar tanto en la preparación al parto como en consultas postparto.

    Un beso.

    GF

    ResponderEliminar
  2. que triste es no poder vivirlo.

    ResponderEliminar