martes, 17 de julio de 2012

Posiciones de parto: lateral y sentada.

Tras un descanso vacacional, y un periodo de cambios en mi vida profesional, en los que he dejado un poco “de lado” el blog, vuelvo con energías renovadas.
Si entendemos el parto como un proceso dinámico, en el que intervienen la mamá y el bebé; y además están presentes una serie de factores que pueden ayudar o dificultar la progresión de la dilatación y del expulsivo como son la fuerza de la contracción, la fuerza de la gravedad, la anatomía materna, el tamaño fetal,la dirección y la manera de pujar, el dolor vivido por la mujer... Es fundamental hablar de las diferentes posturas que se adoptan en el momento del expulsivo.
En mi observación durante el acompañamiento de muchas mujeres durante su parto, he podido ver que si no se las guiaba hacia una mejor postura para el parto, es decir ellas mismas hacían lo que el cuerpo les pedía, adoptaban posturas de los más “raro”, asimétricas, vamos que en algo se parecían a las que habíamos estudiado... Y muy pocas (sólo una en mi caso) elegían ponerse tumbadas sobre su espalda, eso sí en el momento del pujo elevaba el sacro mucho, casi poniendose en postura de puente de hombros....
Voy a describir las diferentes posiciones clásicas de parto, con sus ventajas e inconvenientes; aunque se puede afirmar que dentro de cada una de ellas existen múltiples variantes, tantas como mujeres y bebés existen y pasan por este proceso.
POSICIÓN LATERAL O SIMS.

Esta posición es interesante en cualquier fase del parto, ya que permiten a la mujer descansar cuando el parto es prolongado, pero las contracciones continuan siendo eficaces, el útero se encuentra bien orientado lo que permite un mejor encajamiento en el estrecho superior. Además permiten al acompañante continuar presionando, masajeando o poniendo calor en la zona sacra lo que alivia mucho el dolor. Es compatible si la mujer opta por la analgesia epidural, y permite muchas adpataciones que ayudan al encajamiento y descenso fetal (cambiar de lado, colocar las piernas de manera asimétrica, elevar la pierna superior, etc.).
Con la pierna inferior en extensión y la superior en flexión y en rotación interna, conseguimos lo siguiente: Apertura del estrecho inferior es máxima, mientras que el medio y el superior ven disminuidos los diamétros lo que puede ayudar al bebé a descender de manera más eficaz. El sacro no está frenado por detrás, tiene libertad de movimiento. Por delante, el vientre grávido se inclina, por el peso, hacia la cama separándose aún más del sacro. Es compatible con la epidural, y en cuanto a los profesionales, para nosotros es bastante cómoda, aunque la orientación de la salida no sea la habitual.
Además diferentes estudios reportan una tasa más alta de perinés intactos, con mejores resultados de suelo pélvico a largo plazo (menos riesgo de prolapsos, incontinencias...), previene el síndrome de compresión de la vena cava (que provoca hipotensión materna, con mareos, y mala perfusión placentaria con riesgo de pérdida de bienestar fetal), permite mayor libertad de movimiento, y las contracciones son más eficaces.
Lo bueno que tiene esta posición es que no tiene inconvenientes....
POSICIÓN SENTADA

Es una posición muy recomendable en la primera fase del parto, ya que la fuerza de la gravedad se suma a la fuerza de la contracción, colaborando para la progresión del parto.
Además en la dilatación si se va alternando entre anteversión y retroversión pélvica, permite un rango de movilidad mayor. Pero ojo, ya que la mujer puede sobrecargar la musculatura de la espalda, y aparecer contracturas, y si se localizan en la parte baja de la espalda, la movilidad del sacro se puede ver afectada.
Son para esta postura las pelotas de pilates, que son cada vez más frecuentes en las maternidades, ya que la inestabilidad de la pelota permite a la pelvis moverse y orienterse en múltiples direcciones. Las diferentes posiciones que adoptan las piernas, logran que la pelvis se movilice en su interior, el sacro se encuentra libre...
En cuanto al parto, la posición sentada en la silla de partos  es importante evitar el apoyo del sacro en el arco posterior de la silla para no bloquear su movilidad.
En la cama articulada (semisentada) pasa lo mismo con el sacro, se pueden poner almohadillas de gel, suero... para impedir la compresión sacra. Pero en esta postura la mujer puede descansar mejor la espalda.
Como ventajas podemos destacar que en la cama de partos articulada es una posición por la que se puede optar si la mujer lleva epidural, el dolor lumbar es menor, se suman las fuerzas de contracción y gravedad. Aunque es un poco más incómoda para la matrona, en caso de la silla de partos, e impide valorar el periné durante la salida del bebé.
Además es menor el riesgo de pérdida de bienestar fetal, disminuye el número de partos instrumentales, menor necesidad de episiotomía...
Los estudios revelan que existe un ligero aumento de los desgarros perineales, parece ser que sentada, el sangrado postalumbramiento es algo mayor.
Un saludo, Sara.

www.matronamadrid.com

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