jueves, 7 de febrero de 2013

GRACIAS.

Desde que empecé mi camino como matrona independiente en Madrid, me han llegado curriculums de varios profesionales de distinto ámbito, sobretodo sanitario y sobretodo matronas, compañeras sin trabajo.

Y desde que emprendí mi nueva "vida profesional" he visto que otras compañeras han seguido un poco mi camino, creo que han entendido que nuestro ámbito no se limita a hospitales, paritorios o centros de salud.

Debo decir, con los tiempos que corren, que soy una persona con suerte. Con SUERTE con mayúsculas.
Yo he empezado este proyecto, para mí ilusionante, primero apoyada y alentada por mi pareja, mi compañero, que cree en mí, a veces más que yo misma. Y también por mi familia y gente de mi entorno.

Tengo plaza fija en la Comunidad de Madrid, en un hospital que no voy a nombrar... Y llevo unos meses de excedencia.
He decidido abandonar el calorcito de una nómina fija a final de mes, dejar a un lado los trienios, las pagas extras (cuando las había), la carrera profesional, por hacer algo en lo que creo firmemente y me hace sentir realizada.

Tengo la suerte de ser testigo a diario del milagro de la vida, suena cursi, lo sé y no me pega mucho decirlo, pero es que lo siento así.

Tengo la suerte de rodearme de mujeres, y darles la posibilidad de reconectar con la sabiduría que ya poseen, de darles confianza, de hacer que crean en ellas, en la grandeza que albergan.

Tengo la suerte de acompañarlas en el proceso del embarazo; y cuando se da la magia: tengo la suerte de acompañarlas junto con sus parejas en el trabajo de parto.

Y a veces me permiten ser la primera persona en tocar la cabecita de ese nuevo ser que llega al mundo, y tengo la suerte de presenciar el momento en que respiran por primera vez y ,sin interferir poder vivenciar esa primera mirada entre la madre y el bebé.

Tengo la suerte de seguir en contacto con las mamás y sus hijos, y por supuesto con los padres... Y a veces resolver alguna duda, valorar lo bien que se adaptan todos los miembros de la unidad familiar a la nueva situación. A veces soy pañuelo de lágrimas, pero la mayoría de las veces comparten conmigo las alegrías, las esperanzas, la ilusión.

Tengo la suerte de que el trabajo que realizo a diario me apasiona, me llena de energía, me hace creer en el ser humano (a pesar de esta crisis existencial en la que nos vemos inmersos), me encanta.

Y por eso, quiero agradecer a cada una de las parejas que se están cruzando por mi camino el ser probablemente una de las personas con más suerte del mundo.

Gracias por dejarme vivir con vosotros un momento tan mágico, único, íntimo y especial como es vuestro embarazo, parto y crianza.

Un saludo, Sara.
www.matronamadrid.com

2 comentarios:

  1. !Adelante Sara !el amor y la pasiòn con que vives tu profesiòn es realmente envidiable.Ojala muchos màs profesionales dela sanidad o de la educaciòn disfrutasen como tù de lo que hacen. Ojala hubieses podido ser mi matrona.

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  2. Muchas gracias por estar ahi.....da gusto comprobar q en el mundo en que vivimos todavia hay un rayito de sol dispuesto a darnos luz y calor.. Muchas gracias por estar ahi.

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