martes, 6 de agosto de 2013

¿Cual es la mejor edad para quedarse embarazada?


Los que opinan que cada vez se espera más para tener hijos, o que las mujeres tienden a retrasar el momento de ser madres, no andan desencaminados a tenor de los últimos datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE): en España la edad media de maternidad se sitúa en los 31,3 años y el número medio de hijos es de 1,38.

Podemos pensar que una mujer de 20 años no está preparada psicológicamente para tener un bebé, y la responsabilidad que trae su nacimiento. O podemos pensar que una mamá de 38 años no tendrá la misma energía física, ni la misma paciencia para vivir los primeros años del bebé, o que será muy mayor cuando su hijo sea un adolescente.

A pesar del aumento de algunos riesgos asociados con la edad de la madre, es importante recordar que la gran mayoría de los bebés nacen sanos y, a excepción de las anomalías cromosómicas, los estudios indican que el riesgo de malformaciones congénitas en bebés nacidos de madres maduras no es mayor que para los hijos de las mamás más jóvenes.

 
 
 
Madre a los 25 años
Pros:
El pico de fertilidad de las mujeres se produce entre los 20 y los 25 años de edad. Desde el punto de vista físico la mujer se encuentra en el mejor momento para el embarazo y la crianza.
Contras: probablemente estés todavía definiendo objetivos profesionales y estableciéndote desde el punto de vista laboral. Los principales inconvenientes para quedarnos embarazadas a esta edad son la inestabilidad laboral, la crisis… Pero ninguno desde el punto de vista biológico, si estamos hablando de una mujer sana.

Madre a los 30 años
Pros: En la actualidad, las mujeres de más de 30 años de edad que han postergado su maternidad se encuentran generalmente en excelente estado de salud, por lo que pueden esperar tener embarazos saludables

Contras: . A partir de los 30 años ocurre una reducción gradual en la fertilidad, de manera que la pareja podría tardar más en concebir, o enfrentarse con algunos problemas de infertilidad. Ésta es, precisamente, la franja de edad en que las mujeres más se someten a tratamientos de fertilidad.

Madre a los 35 años
Pros:
Es probable que las mujeres de 35 taños tengan un estilo de vida más sano, comprendan mejor las necesidades de su organismo, y se cuiden más en lo que se refiere a la preparación física y la nutrición.
Hay estudios que señalan que las mujeres a esta edad tienen una imagen más positiva de su cuerpo y que toleran con mayor facilidad los síntomas típicos del embarazo, como acidez estomacal o frecuencia urinaria aumentada.
Bienestar fetal: todos los estudios coinciden en que, para el bebé, el resultado final es tan favorable como para los nacidos de madres jóvenes, según lo demuestran las puntuaciones de Apgar, que evalúan el bienestar del bebé inmediatamente después del parto, y las demás pruebas y revisiones médicas que se hacen durante la niñez.
Contras: Tras los 35 años, la fertilidad decrece drásticamente (en aproximadamente el 50% de las posibilidades de una mujer de 20 años). No sólo se ve afectada la cantidad de óvulos, sino su calidad también existe mayor probabilidad de tener fetos con alteraciones cromosómicas.
Riesgos en el parto: Las mujeres de 35 años en adelante tienen una mayor probabilidad de tener un parto inducido, un diagnóstico de sufrimiento fetal, anestesia epidural, o un parto con fórceps o ventosas, y prácticamente todos los estudios están de acuerdo en que la tasa de partos por cesárea crece con el aumento de la edad. Sin embargo, este aumento no parece estar relacionado con ningún problema específico.

Madre a los 40 años
Pros: Suelen ser más cuidadosas con la dieta, acondicionamiento físico.


Contras: La posibilidad de quedar embarazada se reduce marcadamente (aproximadamente en un 10% de las posibilidades de una mujer de 20 años), aumenta considerablemente la probabilidad de tener niños con alteraciones cromosómicas (Sdme de Down, de Edwards…).
A más edad tienen más probabilidades de haber desarrollado ciertas enfermedades, como diabetes, algunos problemas relacionados con hipertensión o fibromas uterinos, que pueden afectar el embarazo y el nacimiento del bebé. Los estudios sobre el efecto de la edad materna en el embarazo y el nacimiento también indican un aumento en la frecuencia de las complicaciones durante embarazo, como hipertensión, diabetes gestacional, hemorragias durante el tercer trimestre, y colocación baja de la placenta.
Riesgos para el bebé: Inexplicablemente, un mayor número de bebés mueren antes de nacer, al final del embarazo, en este grupo de mujeres (1 de cada 440 embarazos de mujeres de 35 años o más, contra 1 de cada 1.000 embarazos de mujeres más jóvenes). Por este motivo, los médicos suelen vigilar más a las madres embarazadas que tienen más de 35 años durante las últimas semanas del embarazo.

 
 
Un saludo, Sara
 

 

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