domingo, 8 de septiembre de 2013

Alimentación Complementaria A Demanda. Baby-Led-Weaning

Buenos días y feliz domingo, hoy os ofrezco un resumen con las claves de la alimentación complementaria a demanda.

Como matrona y enfermera pediátrica, el entrar en conocimiento con éste método, bastante más lógico que el que aplicaba, me rompió los esquemas...
Merece la pena leerlo, conocerlo y luego que cada uno saque sus conclusiones.

En MaterNatal (www.maternatal.con) ofrecemos asesoría y talleres para aquellas madres que opten por esta forma de pasar de la lactancia materna exclusiva a la complementaria.




¿Qué es la alimentación complementaria a demanda?
La alimentación complementaria a demanda (Baby-led weaning) es una manera de introducir comidas sólidas en su dieta, permitiendo que el bebé se alimente por si mismo –sin usar cucharas y sin purés. El bebé se sienta con el resto de la familia a la hora de la comida y se une a los demás cuando está preparado, usando primero sus manos para comer y después los cubiertos. 
La alimentación complementaria a demanda:
* permite al bebé descubrir sabores, texturas, colores y olores
* fomenta la independencia y la confianza en si mismo
* le ayuda a desarrollar y mejorar la coordinación ojo-mano y la masticación
* evita las peleas a la hora de comer y las actitudes melindrosas

Cualquier bebé sano puede empezar a alimentarse solo alrededor de los seis meses de edad. Sólo necesita que se le de la oportunidad de hacerlo.

¿Por qué la alimentación complementaria a demanda?
Portada del libro "Baby-led Weaning"
de Gill Rapley y Tracey Murkett
La alimentación complementaria a demanda está basada en el desarrollo de los bebés durante su primer año. 

Los sistemas inmunitario y digestivo de los recién nacidos no están preparados para la comida hasta que alcanzan los seis meses de edad; la leche materna (o de fórmula) es todo lo que los bebés sanos necesitan hasta eses momento. A los seis meses, los bebés son capaces de sentarse erguidos, coger pedazos de comida, llevárselos a la boca y masticarlos; es decir, se pueden alimentar ellos solos.

Antes, cuando los bebés comenzaban con la alimentación complementaria a los tres o cuatro meses, se les daban purés porque eran demasiado pequeños para comer solos. 

Si has esperado hasta los seis meses para introducir la alimentación complementaria, has superado la etapa de los purés, por lo que no los necesitarás. 


¿No se ahogará?
Durante mucho tiempo, se ha recomendado a los padres que introdujeran en la dieta de sus bebés la comida en trozos a los seis meses para ayudar a que desarrollasen y fortaleciesen la masticación. La única diferencia es que con la alimentación complementaria a demanda no se ofrecen purés. Así que, siempre que se cumplan unas simples reglas de seguridad, la probabilidad de atragantamiento es la misma que con cualquier otro método de introducción de alimentos sólidos. De hecho, cuando permitimos al bebé controlar lo que se lleva a la boca, le estamos ayudando a aprender a comer de manera segura. 

¿Cómo empiezo?

Sienta al bebé erguido, frente a la mesa, ya sea en tu regazo o en una trona. Comprueba que su postura es estable y que puede utilizar las manos y los brazos libremente. 

En lugar de darle la comida, ofrécesela; ponla frente al bebé o déjale que la coja de tu mano, de manera que sea él quien decida. 

Comienza con comidas que sean fáciles de agarrar: al principio, lo mejor son los palitos o las tiras. Introduce nuevas formas y texturas de manera gradual, para que tu bebé pueda descubrir cómo manejarlas. 

Incluye al bebé en las comidas familiares siempre que puedas. Cuando sea posible –y apropiado para un bebé-, ofrécele la misma comida que estés comiendo, de manera que pueda imitar lo que tú haces. 

Elije los momentos en los que el bebé no esté cansado o tenga hambre, ya que así se podrá concentrar mejor. En esta etapa, la hora de la comida es para jugar y aprender, ya que el bebé seguirá obteniendo todo el alimento que necesita de la lactancia. 

Sigue ofreciéndole el pecho o el biberón como siempre. La leche es la principal fuente nutricional del bebé hasta que tiene un año. Cuando el bebé necesite menos leche, reducirá las tomas por si mismo. 

Ofrécele agua con las comidas para que pueda beber si lo necesita. 

No distraigas o apremies al bebé mientras esté manipulando la comida; deja que se concentre y se tome su tiempo. 

*No le metas comida en la boca ni trates de convencerlo para que coma más. 

¿Qué comidas le puedo ofrecer a mi bebé?
Las autoras también han publicado
un libro de recetas en inglés
Puedes compartir prácticamente cualquier plato saludable de la comida familiar con tu bebé. Por ejemplo: fruta, verduras, carne, queso, huevos bien hechos, pan (o tostadas), arroz, pasta y la mayoría de los pescados. Al principio, elije comidas que puedan ser cortadas fácilmente en palitos o tiras cuando el pequeño esté empezando.
Si ofreces a tu bebé comidas variadas, le estás dando la oportunidad de descubrir diferentes sabores y texturas y te aseguras de que obtiene todos los nutrientes que necesita. 

Comidas a evitar
* Alimentos con sal o azúcar añadidos. Lee las etiquetas cuidadosamente, ya que muchas comidas envasadas –como legumbres, empanadas o salsas- contienen grandes cantidades de sal.
* Comida rápida y platos preparados.
* Miel, marisco, pez espada y huevos crudos. 

Consejos
* No esperes que tu hijo coma demasiado al principio. Muchos bebés comen muy poco durante los primeros meses. No te obsesiones con las cantidades y piensa en la hora de la comida como un momento más de juego. 

* ¡Prepárate para limpiar! Puedes poner un hule bajo la trona del bebé para proteger el suelo. Así podrás volver a ofrecerle los alimentos caídos. 

* Plantéalo como algo divertido. Así tu bebé estará dispuesto a probar nuevos alimentos y estará deseando que llegue la hora de la comida.
Bebé siempre seguro
* Asegúrate de que tu bebé se sienta erguido para comer.
* No le ofrezcas frutos secos o semillas enteras.
* Corta por la mitad alimentos pequeños, como aceitunas o cerezas; quita los huesos.
* No dejes que nadie, excepto el propio bebé, ponga comida en su boca.
* Explica este método a cualquiera que cuide del bebé.
* NUNCA dejes al bebé solo mientras esté comiendo

Nota
Debes comentar los detalles de la alimentación complementaria con tu pediatra o enfermer@ pediatric@ si en tu familia existen antecedentes de intolerancias, alergias alimentarias, problemas digestivos o si tienes cualquier otra duda sobre la salud o el desarrollo de tu hijo. 

Para más información (en inglés), visita www.baby-led.com, www.rapleyweaning.com o lee Baby-led Weaning, Helping your baby to love good food, un libro de Gill Rapley y Tracey Murkett.

© Gill Rapley / 
Eloísa López ha traducido del inglés la guía y ha llevado a cabo el método con su segundo hijo. Podéis ampliar información y consultar su experiencia en su blog:http://maternidaddiferente.blogspot.com.es/p/baby-led-weaning.html


Un saludo, Sara
www.maernatal.com
www.matronamadrid.com

martes, 3 de septiembre de 2013

Cólico del lactante.


 
Muchos bebés a partir de las primeras semanas de vida, presentan episodios de llanto inconsolable, que no se relacionan con la higiene o el hambre, y que aparentemente se deben al dolor.

Los cólicos suelen aparecer de manera inexplicable, con una duración de 2-3 horas y al menos dos o tres días a la semana, y se dan sobretodo en la segunda mitad de la tarde.

El llanto suele ceder al cabo del tiempo, sin ser eficaces las medidas que toman los padres (cogerle en brazos, pasearle, cambio de pañal, abrigarle, destaparle, darle la teta o el biberón, ponerle un chupete…); el bebé se suele quedar dormido y tras despertarse es como si fuera otro niño, nuestro hijo.

Los episodios de cólicos son referidos por muchos padres como una transformación tipo Jeckill y Mr. Hide de su pequeño.

¿Por qué se producen?

Se utilizan muchos términos para este episodio: cólico de los tres meses, cólico infantil, cólico de gases, cólico verpertino o irritabilidad paroxística del lactante. Sin embargo algunos autores piensan que es más acertado llamarlo con las siglas COLIC (Cause Obscure Lenghtly Infant Cry) que se traducen como llanto duradero del lactante de causa desconocida. Personalmente acabo de oir este término y me parece que lo define muy bien.

Hay muchas teorías sobre sus causas: alergia/intolerancia a las proteínas de leche, hipertonicidad muscular (los músculos del niño se tensan) o tensión familiar.

Hay otra teoría denominada “interactiva” que contempla factores propios del lactante, como temperamento y sensibilidad, factores externos como ansiedad e inexperiencia de los padres, o influencias ambientales.

También se ha llegado a hablar de colón irritable, que produce distensión excesiva de ciertas zonas del intestino grueso, por el aire digerido por el lactante, o producido durante la disgestión.

Vamos que seguimos dando palos de ciego,  aunque sabemos que son episodios que no revisten importancia, ya que la vida del bebé no corre peligro.
Imagen perteneciente a GuiaInfantil

¿Se pueden tratar?

Los pediatras suelen mandar  medicación para los gases, incluso alguna que relaje la musculatura del intestino grueso del pequeño. Pero todos, padres y profesionales  coinciden en que los resultados son insatisfactorios.

Yo recomiendo mucha paciencia, el saber que los episodios pasarán muchas veces cuando el intestino de nuestro hijo madure un poco, tranquilidad. Y sobre todo muchos mimos, abrazos y brazos. El objetivo no es calmar el llanto del bebé (ya que hemos dicho que es inconsolable), sino que nuestro hijo sienta que estamos ahí, a su lado, ofreciendo nuestro cariño.
 
En MaterNatal ofrecemos asesoría a los padres.
Un saludo, Sara.