miércoles, 7 de mayo de 2014

Las tres primeras cosas que se te pasan por la cabeza cuando te enteras de que estás embarazada.

Esta entrada la escribo en tono de humor...
 
 
El embarazo suele ser una noticia que se recibe con cierta felicidad, alegría e ilusión (o no…).
La primera falta, el pensar ¿hace cuanto que no me baja la regla?; esperas un día, para no pecar de impaciente, ya sabemos que algunos momentos de estrés cotidiano pueden hacer que la menstruación se altere (pudiendo adelantar o retrasar, generalmente ocurre esto último); y luego esperas otro día, porque parece que te molestan los pechos; te has peleado un poco más de la cuenta con tu chico o porque te molestan un poco los ovarios, vamos que nos aferramos al síndrome premenstrual. Pero nada, que las braguitas siguen impolutas, día tras día.

Ese momento Predictor, Clear Blue o la marca que en ese momento esté de moda; la micción justo en el espacio dedicado a ello, con muchísima precaución en no mojar más partes ya que si no la fiabilidad no es tal. Y por fin , tras pocos minutos que parecen horas el POSITIVO. Algunos incluso te afinan de cuantas semanas estás embaraza. La prueba de la rana ha quedado tan desfasada….

Y entonces, después de ese momento de alegría si es un bebé buscado y esperado, o desconcierto si no lo es, nos pasan por la cabeza habitualmente tres pensamientos:

1. Lo que me he metido pal cuerpo sin saber que estaba embarazada
Madre mía, todo el alcohol que he bebido en Noche Vieja, en el cumpleaños de Pepita o la noche que salí de juerga con Menganita…. Y ya debía estar embarazada! Que culpable te sientes, cuando te invade la duda si por culpa de ese "pedo" inconsciente tu hij@ no irá a Harvard…

Otras un poco más agobiadas pueden pensar en el embutido, el chuletón poco hecho o el queso sin pasteurizar que se han comido, cuando el futuro bebé no es más que un puñado de células.
2. El momento exacto de la fecundación.

Otro pensamiento que suele ocurrir a continuación es querer rememorar y pensar en que acto sexual justo hemos "atinado". Si lo hemos hecho con cariño, con pasión, con la idea de concebir o simplemente era el "polvete que tocaba esta semana". No puedes evitar cuestionarte el hecho de que siempre lo podíamos haber hecho con más aplicación, más ganas y a lo mejor el resultado hubiera sido mejor… De eso no hay evidencia científica.

Lo que sí sabemos es que si bien el óvulo dura unas pocas horas hasta que se empieza a desintegrar, el espermatozoide tiene reservar para sobrevivir dentro de la mujer 5 días, cual marine en busca de su objetivo (el óvulo). Con lo que no podemos saber con certeza el momento exacto de la fecundación, pero sí de que "pelotón" o "compañía" pertenece valiente soldadito.


3. ¿Quién es afortunado?  
Esto no nos pasa a todas, pero sí que puede ocurrir que tengamos a varios candidatos; si tenemos una vida social animada…
En qué noche loca, o con cual de mis múltiples amantes he concebido un futuro "mini-yo".
En fin, que la aventura empieza así y no termina nunca; mientras seas madre….

Un saludo, Sara.
www.maternatal.com


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